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Príncipe de Asturias de la Concordia 2010

El próximo viernes día 22, Manos Unidas recibirá en Oviedo el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2010. Como miembro de la Comisión Permanente de Manos Unidas, voy a tener el enorme privilegio de estar presente en los actos de entrega y, como Delegado de Manos Unidas en Cádiz, representar a nuestra diócesis en un momento histórico para nuestra organización. El premio Príncipe de Asturias nos llena de orgullo a todos los que formamos parte de esta ONG Católica para el Desarrollo, ya que supone el reconocimiento a 50 años de trabajo por los más desfavorecidos del planeta. Una labor desinteresada de miles de voluntarios que, por amor a Dios, trabajan, dan su tiempo y su dinero, para lograr cambiar el mundo. Si bien Manos Unidas es una ONGD española, este premio a la Concordia 2010 está muy repartido. El sistema de trabajo de Manos Unidas supone una colaboración continuada y en situación de igualdad entre los pueblos del norte y del sur. Son ellos quienes proponen los proyectos que necesitan y, desde Manos Unidas, se les ayuda económicamente, se les acompaña y apoya. Y, año a año, las aportaciones realizadas desde Cádiz por todos aquellos que han confiado en Manos Unidas, han ayudado a mejorar la vida de muchos miles de personas, con nombre y apellido, mediante la construcción de escuelas, dispensarios, talleres de formación,… con esas aportaciones se ha colaborado a cambiar el mundo, aunque aún quede mucho por hacer. Por eso, por tantos años de apoyo a la causa de Manos Unidas, que es la causa de todos, este premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2010 corresponde a cada uno de los socios, voluntarios y simpatizantes de Manos Unidas, pues sin ellos nuestra labor no podría llevarse a cabo.


Pero el trabajo no se ha terminado. Queda mucho por hacer para lograr la igualdad entre el norte y el sur. Desgraciadamente la labor de Manos Unidas aún es necesaria, pero este premio nos da fuerzas para seguir adelante, confirmando que vamos en el buen camino. Un camino que recorremos juntos. No puedo más que dar las gracias por estos años de confianza en Manos Unidas, y darles la enhorabuena por un premio que es de todos

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Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

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En este blog no se come por comentario, de hecho eres libre de expresar lo que quieras y opinar lo que quieras mientras no insultes a nadie que no sea yo. Y, quizá, algunos os preguntéis a que viene esto cuando precisamente no son muchos los comentarios que se leen en estas páginas. Y es que no hace referencia a este rincón, sino a esos otros en los que los comentarios son censurados por llevar la contraria al dueño del garito, mientras se permiten insultos fáciles a cualquiera que pase.
Por aquí pueden pasar, comentar si lo desean o no hacerlo si es lo que prefieren. No importa. Lo único que importa es mantener la libertad de expresión en esta red de redes que nos une a lo largo del planeta. Aquí y en todos los demás lugares es nuestro deber defenderla.