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Buscando soluciones...

Lo reconozco, cuando muera quiero hacerlo de forma absurda. De esas tontas y sin sentidos que acaparan 15 segundos en el telediario y miles de comentarios y vídeos en internet. Ya se sabe, todos queremos nuestro tiempo de fama, aunque sea efímera y mortal. Pero últimamente la cosa se está poniendo complicada. Encontrar una muerte original y fortuita -no estoy por preparar mi obituario con antelación- es muy difícil. Había pensado muchas maneras y una de las que más me gustaban ya no puedo ponerla en práctica o, al menos, ya no será novedoso. ¡Con lo difícil que es que ocurra!, pues ha ocurrido. Una bola de heno de 600 Kg. cayendo desde un camión ha terminado con la vida de uno de los fundadores de la banda Electric Light Orchestra (menos mal que no eran la Electric Night Orchestra, que hubiera dado píe a chistes fáciles).

En fin, que después de la desafortunada y cierta desaparición de Mike Edwards me toca pensar en otra forma de morir. Menos mal que aún tengo cien años por delante para encontrarla.

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