Ir al contenido principal

Lope

Hace no muchos días les hablaba en este mismo blog de una película española en la que tenía puestas grandes esperanzas: Lope. Una película con un gran presupuesto; un director de reconocida trayectoria internacional aunque totalmente desconocido en España; un elenco de actores de primer nivel y una historia digna de ser contada y que debía contar muchas cosas. Y, después de verla, la misma pregunta viene a mi mente una y otra vez ¿porqué no somos capaces de hacer buen cine histórico? Es cierto que la recreación es absolutamente magnifica y casi puedes sentir el Madrid de fines del XVI: el olor, la suciedad, el agua corriendo por las calles, el sudor y el polvo. Aunque curiosamente no la oyes, no escuchas el ruido, el bullicio, los animales, los niños, los vendedores. No escuchas a los comediantes en una historia de comedias.

Una historia que podría haber dado mucho juego, pues Lope fue soldado, mujeriego, poeta, comediante y sacerdote, burlón, descarado y retador. Amante fiel, e infiel, el romanticismo debió correr por sus venas, y Ammann solo nos deja un pobre tuno de escasa dicción y sin capacidad de recitar. Y junto a él todos los actores -con la salvedad del siempre genial Antonio Dechent- sobreactúan. Lo que nos hace pensar que Andrucha Waddington no está a la altura. De hecho, no lo está. Planos que cortan a los actores; actores que no aparecen en imagen, imposibilitando seguir la trama con normalidad; miradas ausentes por hallarse fuera de cámara. En más de una ocasión te sonroja los cambios dados en el desarrollo del metraje, con saltos en la imagen que parecen anunciar una futura versión extendida.

Sin duda, otro fracaso del cine español, que parece empeñado en dejar de lado el genero histórico. O, quizá, lo que ocurra es que nuestro cine vive por las subvenciones y para recaudar más de ellas. Tan sólo hay echar un ojo a los créditos iniciales: varias televisiones públicas (las privadas están en su derecho de invertir) y colaboraciones de varias administraciones gubernamentales. Algún día la industria española tendrá que ver que este no es el camino, que así nos alejan de las salas. Que el espectador que acude a ver una película busca historias bien narradas, o entretenerse o evadirse, pero no que le engañen. Y Lope engaña al espectador, dice ofrecer una historia rápida, ágil, con aventura y romance, pero no lo da. Da una historia que tarda en arrancar y que, cuando lo hace, termina. Sin más, con un simple cartel “Escribió 4000 poemas y 900 obras de teatro, vivió hasta los 73 años y tuvo 14 hijos” Sin duda, una mala elección para ver en el cine. Vayan a ver Predator, al menos saben lo que les espera.

Comentarios

José Joaquín Rodríguez ha dicho que…
El otro día fui a ver "Mercenarios" con un amigo, y disfrutamos muchísimo. La película prometía a Stallone, Jet Li y otros tantos dando tortas hasta más no poder, cameos divertidos y testosterona.

¿Y qué tuvimos? Pues ostias, cameos divertidos y testosterona a raudales. ¿Es un pedazo de peliculón? Hombre, pues no. ¿Algún Oscar? Difícil lo veo. Pero promete una cosa y te la da, y sales del cine con una sonrisa de tres pares de narices, habiendo pasado un buen rato viendo lo que querías ver.
Alejandra Flores ha dicho que…
Totalmente de acuerdo contigo Fornell, a mi lo de la dirección me sacó totalmente de quicio, todo primeros planos (quizás faltaba escenografía y por eso no sacaba planos más amplios) y planos donde el actor hablaba a una voz o planos donde la cabeza estaba cortada a la mitad. En cuanto a la historia, aunque fiel, es lenta. Y ya lo de las actuaciones.... en fin no se si hablar de las actuaciones¡hasta Pilar López de Ayala parecía forzada! Una pena porque siempre voy a ver cine histórico español con confianza y luego siempre salgo diciendo: que pena que no tengan más dinero, porque joder la historia al menos es fiel.
Cathan Dursselev ha dicho que…
El problema de esta es que sí tenía dinero. Como hablamos ayer el problema nace de la dirección. He escuchado a personas con dando buenas criticas, sigo pensando que solo se salvan dos actores.

Respecto a "Mercenarios", yo no pagaría por verla -no es mi tipo de cine- pero en caso de ir, sabría a lo que voy, no me sentiría engañado.

Por cierto, cuando lleguen los Goyas esta película será de las ganadoras, tiempo al tiempo

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Sin comentarios

En este blog no se come por comentario, de hecho eres libre de expresar lo que quieras y opinar lo que quieras mientras no insultes a nadie que no sea yo. Y, quizá, algunos os preguntéis a que viene esto cuando precisamente no son muchos los comentarios que se leen en estas páginas. Y es que no hace referencia a este rincón, sino a esos otros en los que los comentarios son censurados por llevar la contraria al dueño del garito, mientras se permiten insultos fáciles a cualquiera que pase.
Por aquí pueden pasar, comentar si lo desean o no hacerlo si es lo que prefieren. No importa. Lo único que importa es mantener la libertad de expresión en esta red de redes que nos une a lo largo del planeta. Aquí y en todos los demás lugares es nuestro deber defenderla.