Se busca acosador

Que aburrido está siendo el final del verano. Los amigos de viaje y yo trabajando y, lo que es peor, mi acosadora a cobro revertido no ha vuelto a llamarme. Y mira tú, que lo echo de menos. Con lo que me reía yo pensando en lo bien que está que te acosen, que alguien te quiera hasta gastarse su dinero en llamadas intempestivas y mensajes amorosos. Claro, que la mujer de marras me llamaba a cobro revertido, y eso ya pierde intensidad porque soy yo quién debe pagar. ¡aaah!, como lo echo de menos.

El otro día pensé que había vuelto. Sonó el teléfono a las dos de la mañana y lo cogí casi con esperanzas de escuchar la incongruente voz al otro lado del aparato. Pero no. Entendí perfectamente como el ser que me llamaba me preguntaba en perfecto castellano con acento de Madrid –lo menos- por Ariana.

-Ahora no puede ponerse, está duchándose, que no le gusta dormir sudada – respondí antes de colgar y sin pensar en la estupidez que acababa de cometer. Ni dos minutos tardó en sonar el teléfono nuevamente, y esta vez volví a entenderlo todo con la misma claridad. Y todo eran insultos.

-Perdona, perdona, Ariana no está aquí, killo –dije intentando hacerle comprender que yo no era de Madrid, lo menos, sino de Cádiz- que me pillaste dormido y te dije eso sin pensar. Venga tío, pelillos a la mar, seguro que la encuentras por ahí.

Y ya no volvió a llamar, así que llevo tres días esperando ansioso que suene el teléfono porque la vida sin acoso se convierte en aburrida. Aunque sea a cobro revertido, yo pago, pero llamen: 555 272 727 (con el 034 delante si llaman desde fuera de Cádiz).

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