Ir al contenido principal

Alfonso Froilaz, el Jorobado, y Alfonso IV el Monje

Alfonso Froilaz, el jorobado, (921-931) llegó al trono a la muerte de su padre, Fruela II el leproso. Sus primeros años de gobierno estarán marcados por una paz, pero en el 925 el reino leonés se ve sumido en una cruenta guerra civil entre los partidarios de Froilaz y los hijos de Ordoño II, hermano del rey fallecido. La nobleza asturiana se pondrá a su lado y el Jorobado irá perdiendo hasta que, obligado a retirarse a Galicia, verá como la corona leonesa pasa a manos de Alfonso IV -el Monje- (931-932), hijo de Ordoño, quien argumentaba que su tío Fruela había usurpado el trono a su padre y que, por tanto, él era el legitimo rey. 

Con la llegada al trono de Alfonso IV, el reino vuelve a dividirse nominalmente y Galicia pasa a ser gobernado por su hermano Sancho Ordoñez, que centrará sus esfuerzos en acabar con la resitencia de el  Jorobado, logrando ponerle en fuga. Para sorpresa de todos, el rey derrocado será acogido por Afonso IV en Asturias, que logrará mantener la paz gracias a la diplomacia.

En el 931 todo cambia. Alfonso estaba profundamente enamorado de su esposa, Oneca de Pamplona.  pero a inicios de año, su esposa fallece. Incapaz de soportar la pérdida de su amada, el rey abdicar en su hermano Ramiro, y se recluye en el monasterio de Sahagún. Pero ese mismo año, y parece que motivado por terceras personas, Alfonso deja el monasterio y marcha a Simancas, dispuesto a recuperar el trono por las armas. Pero sus familiares más cercanos le hacen entrar el razón, y Alfonso vuelve a tomar hábitos.

Y, en la primavera del 932, estalla la guerra. Alfonso busca el apoyo de Alfonso Froilaz y sus hermanos y, juntos, reúnen ejército para enfrentarse a Ramiro II, que se dirige a Toledo para romper el sitio efectuado por  las tropas cordobesas de Abderraman III. Levantado el cerco de Toledo, Ramiro acude al encuentro de su hermano, venciéndolo en León y ordenando su encarcelamiento. Lo mismo ocurre con sus primos, Alfonso Froilaz y sus hermanos.

En un acto de crueldad, quizá motivado por el miedo a que Alfonso volviera a buscar la corona,  en el año 932, el rey Ramiro ordena que se cegase a su hermano y sus primos sacándoles los ojos. Y permitiendoles vivir hasta el fin de sus días recluidos en el monasterio de Sahagún y en, el caso de sus primos, en fortalezas castellanas lejos de sus antiguos aliados.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

La casa de los Espejos

En la Alameda, justo frente al monumento al Marqués de Comilla, hay una casa hoy restaurada y convertida en viviendas de lujo. Una casa señorial, con su torre mirador mirando al mar. Buscando en silenciosa soledad el regreso del antiguo dueño. Un capitán abnegado, obligado a partir continuamente para buscar el bien de su familia. De su mujer y su hija. Al pasear por la Alameda no puedo más que mirar a sus ventanas, hoy nuevas, buscando aquel visillo que hace años se movía con el viento que atravesaba el viejo caserón, mostrando el reflejo del sol sobre los viejos cristales que cubrían su pared. Alguna vez miré a la torre, esperando ver allí a la joven hija, oteando el horizonte, deseando que su padre regrese y, tal vez, le traiga un nuevo espejo.

Porque cuenta la leyenda que el capitán amaba a su hija y la mimaba creyendo, tal vez, que al cumplir sus deseos cubriría su ausencia. La hija le pedía a su padre un espejo, y él le traía uno de cada viaje, tantos que al final la casa se cubri…