Devolución de favores

Hace algo menos de un año visité a dos desconocidos, hoy amigos, en Suiza. Y cometí el error intencionado de terminar mi estancia con un "A ve’ si baja por carnavale', y no' echamo' unas cervecilla' en er Manteca" o, lo que es lo mismo en castellano: "¿Cuando vas a venir? Mi casa es tuya".


Y hoy es ese día, han venido a Cádiz, no a mi casa a la suya y hoy podré devolverles algo de todo lo bueno que me dieron hace casi un año. Pascal y Fani me enseñaron lugares como la piedra de Guillermo Tell, las trufas blancas de Zurich o a disfrutar de una berbena de pueblo (¡Y son divertidas!). Hoy les enseñaré Cádiz, este Cádiz que amo y conozco cada día más. Pero que podría ser muy aburrido en caso de no gustarme lo que hago.

Así que ya saben, si se van de viaje ¡cuidado con lo que dicen!, a veces los anfitriones se convierten en invitados

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