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La búsqueda (XXIII)

Jarque acudió junto a Echevarri, buscando con la mirada aquello que el vasco le mostraba en las fotos. Y comprendió lo que quería decir. En una esquina del contenedor, oculta en las sombras de las primeras fotos sacadas por la científica, había una mujer maniatada y semi desnuda, aparentemente muerte. Jarque no podía salir de su asombro. Ya había visto a aquella mujer antes. Y también aparecía muerta en sus fotos. Sacó su propia carpeta y comparó las imágenes. No había duda: era la Bienhallada. Los dos policías se miraron. Todo aquello comenzaba a complicarse.
“Más”, pensó, Jarque, “desde que acepté este caso todo ha ido de mal en peor. Se suponía que debía descubrir al asesino de una chica, y resulta que murió un par de años antes, cuando comenzó todo mi calvario. Y curiosamente todo me trae al principio: he vuelto al cuerpo, y en un nivel superior. Jamás soñé con saltar a la Interpol, y he pasado de desahuciado a la élite”

-¿En qué estás pensado?-Echevarri le sacó de sus ensoñaciones.
-Es imposible que haya muerto dos veces.
-¿Y si estaba viva en ese momento?
-¿Cómo salió del contender entonces?- le devolvió la pregunta Jarque.
-Tu compañero. Él es la clave. Él fue el primero en entrar y por alguna razón luego fue asesinado. ¿Y sí la razón es que sabía demasiado?
-Pero ¿por qué tanta violencia?
-SATÁN- gritó Eva nuevamente –Él estaba allí. Él fue quién la mató. Nos mató a todas. Lo mató a él.
-¡Yo no soy Satanás!- repuso Jarque exasperado.
-Tu no. Errante. Errante estaba allí- los ojos de Eva se llenaron de lágrimas-, estaba en el contenedor cuando entró el policía. Era bueno, alguna vez vino a verme pero hace dos años que no viene -Jarque fue a decirle que había muerto, pero Echevarri le cortó con una mirada-. Él nos ayudó a salir. No vio que Satán estaba entre nosotros. Nadie lo vio. Ni siquiera cuando comenzaron a sacar fotos al contenedor lo vieron. Pero estaba allí. Como la Vargas. La Bienhallada había sido la que más había sufrido. Su hermano era un demonio. Es un demonio.
-¿Cómo sabes que eran hermanos?
-Todas lo sabíamos. Eran hermanos y algo más. Eran amantes y ella estaba embarazada. Eso enfureció a su padre, pero nunca supo que su nieto era hijo de sus dos hijos. Y cuando Errante se enteró montó en cólera. Ella no quería tener al niño y, cuándo lo perdió con ayuda de su padre, Errante se volvió loco. Más aún. Fue entonces cuando nos llamó y nos encerró en…

Toda la fuerza de la mujer desapareció y el sueño se apoderó de ella, mientras Jarque y Echevarri intentaban digerir toda la información. Jarque cogió el teléfono:

-¿Vargas? ¿Quieres que detengamos a tu hijo, verdad? –preguntó - ¿Estaba tu hija embarazada antes de desaparecer? Y no quiero más mentiras.
-Sí- la voz al otro lado del teléfono rompió en llanto.

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