Ir al contenido principal

De moda

¡Vaya por Dios! Y esta vez no por mí. Hoy es el día del estreno mundial del Sojo, Soho o Sonesequé, un evento internacional de moda que se desarrolla en Cádiz. Entre el Baluarte y el Reina Sofía. ¡Que gran espectáculo! Que de modelos de hermosos modales, que de diseñadores de disoluta vestimenta y ambiguos gustos. Y qué decir de la gran cabra mecánica en mitad del patio… Sin palabras me encuentro. Patidifuso. Disfrutado y observando la belleza reinante. Distrayendo la vista con las modelos y sintiéndome un cateto pueblerino entre tanto glamur. Yo, con mi pantalón de Burberry, mi camisa Arrows y mis cómodos zapatos. Demasiado arreglado para tanto nivel de moda. A lo que unimos mi tipo a lo Homer Simpson y ya tenemos pintado el cuadro. Ellos altos, guapos, arreglados y cosmopolitas. Yo guapo a secas.

Así que me encuentro arrinconado, pensando en lo divertida que fue la pasada edición para algunos (que lo celebraron a lo grande en los baños) y el miedo que me da tener que salir por la puerta para ser escrutado por todos como un semental en una feria de ganado. Al menos me queda un consuelo, cuándo la risa me asalte ante los modelos de los diseñadores siempre podré responder: “me acordaba de ese gran precursor del diseño que fue Mario Moreno, Cantinflas”


Por cierto, este año se lleva el pelo albortado, sin medias que hace calor. Que no está mal para alguien que no suele peinarse como yo, pero queda feo si tu melena comienza  a la altura de la nuca. Las mechas rubías, que contrastan con el pelo cano y que, pasado el tiempo, dan un color marroncillo que parece anunciar "peligro: animales vivos" en la cabeza de más de uno, deberían suprimirse.  

Pero son los menos, la verdad. La mayoría de androginos asexuales que pasean por el patio son altos, guapos y requetelimpios. Seguro que hoy habrá una gran fiesta de gente bella, mala música (la sufro en los momentos de la tarde de ayer en la que escribo lo que hoy leen) e iluminación digna del mejor after de Paris. Pero al irme me queda una duda: ¿funciona la cabra?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Sin comentarios

En este blog no se come por comentario, de hecho eres libre de expresar lo que quieras y opinar lo que quieras mientras no insultes a nadie que no sea yo. Y, quizá, algunos os preguntéis a que viene esto cuando precisamente no son muchos los comentarios que se leen en estas páginas. Y es que no hace referencia a este rincón, sino a esos otros en los que los comentarios son censurados por llevar la contraria al dueño del garito, mientras se permiten insultos fáciles a cualquiera que pase.
Por aquí pueden pasar, comentar si lo desean o no hacerlo si es lo que prefieren. No importa. Lo único que importa es mantener la libertad de expresión en esta red de redes que nos une a lo largo del planeta. Aquí y en todos los demás lugares es nuestro deber defenderla.