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Cádiz parisino

Cuantas veces no se habrá dicho eso de que el gaditano es tan chovinista que no necesita salir de las Puerta de Tierra para saber que Cádiz es lo mejor del mundo. Y lo dicen con razón. Y no solo porque el gaditano no salga, sino porque Cádiz es lo mejor. Así ha quedado recogido por cientos de viajeros a lo largo de los siglos. En “Notice Sur Cadix et sur son ile” (1813) André Étienne Justin Pascal Joseph François d'Audebert de Férussac, barón de Férussac, dice de Cádiz:

“Las calles son generalmente estrechas, pero magníficamente pavimentadas y de una limpieza que encanta. Por ellas se puede andar con tal facilidad que ello hace que en Andalucía se diga que para ver andar de una manera seductora y noble, hay que ver hacerlos a las mujeres de Cádiz en sus calles o en La Alameda. Las casas son altas y preciosas, adornadas con balcones que sobresalen y estrechan más las calles. Están mejor distribuidas y amuebladas que en cualquier otra ciudad de España” 

Y sigue diciendo el naturalista francés
“cuando se llega a Cádiz desde el interior de España, se experimenta la misma sensación que si se hubiera salido del reino. Si se llega del extranjero y se sale de ella para partir a Sevilla o a otras ciudades vecinas, se cree entrar en otro país. De hecho, el contraste es tan fuerte que los habitantes de Cádiz raramente salen de la ciudad. Cádiz es España lo que París en Francia, el lugar del buen tono y la cita de los placeres”

Y, en el fondo, 200 años después no hemos cambiado tanto. Aquella decadente Cádiz que asombraba a los extraños recién terminada la Guerra de Independencia sigue siendo la misma de hoy: una ciudad que ríe acogiendo al extranjero; que esconde su mediocridad en el egocentrismo del que no conoce más; cuyos habitantes, creyéndose poseedores de gracia y cultura, menosprecian al que les rodea. Una ciudad anclada en el catetismo local y en el recuerdo de un pasado glorioso que no volverá jamás mientras los gaditanos sigan mirándose su ombligo.

Comentarios

Dougal ha dicho que…
Yo viví varios años en Cádiz y la considero como si fuera mi ciudad natal, pero no tengo por menos que decir amén al comentario.
Cathan Dursselev ha dicho que…
Hola Dougal, yo soy de Cádiz, sigo viviendo aquí y me duele ver que ese catetismo nos está matando por negarnos a ver lo bueno que hay en los pueblos del entorno. ¡Y no hablemos de Jerez!

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