¡Que seriedad la de ayer!

Ayer estuve demasiado serio y eso no puede ser, que luego algunos lectores habituales no terminan de leer lo escrito. Así que hoy seré breve, conciso y conspiratorio. Voy a conspirar contra los pollos. Y un poco contra San Google (¡cómo me odia ese maldito santo mediático! Claro, conoce mi divinidad y me tiene tirria). Porque, seamos sinceros, si no es normal, ni lógico, ni bonito que ustedes puedan llegar hasta mi casa buscando en el ínclito impersonal algo como “polladas”, lo de ayer ya me parece excesivo. Demasiado rebuscado hasta para este que les escribe. Y eso que no soy precisamente de los más cuerdos a la hora de escribir según que cosas. Algo, por cierto, que se paga pues son muchos los que llegan hasta aquí buscando “lamía demonio” (sic), información sobre vampiros o intentando encontrarse con lobos. Y todo eso lo acepto como buen friki que soy, aunque les reconozco que jamas he lamido a un demonio, con conocimiento de causa. Es más, también acepto con sorna y alegría que alguno llegase hasta este rincón buscando a un negro cachas para encontrarse con un gordo blanco.

Pero repito, lo de ayer es demasiado surrealista. ¿No me creen? Hagan la prueba. Tecleen en el buscador de google (desde aquí mismo pueden hacerlo pues no odio a quien me odia) “como se le quita el achaque un pollo”. ¡Eso sí es una búsqueda absurda. Al menos debería decirnos que achaque tiene el pollo para poder ayudarle. Achaques hay muchos ¿reuma? ¿artrosis en la pata derecha? ¿afonía? ¿inapetencia sexual?.... Pero sin saberlo no podemos hacer nada.

Ahora, eso sí, si es usted hipocondríaco puede contar sus males justo en el enlace de abajo. Si lo que tiene son problemas con la alimentación durante el embarazo, el tercer resultado puede serle muy útil. Aunque estoy seguro que la mayoría preferirá la cuarta entrada: la solución a la resaca. Finalmente, pueden pasar por Publico, charlar con Bob Pop y preguntarle, de mi parte, quién es él.

Y es que, como ven, Google me tiene manía, y aunque me eleva en sus altares del ranking, no deja de ser el pollo que me trae por el horno del asado que es, en el pollesco caso, lo más parecido a la calle de la amargura.



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