Ir al contenido principal

El cigarrito

Lo he vuelvo a hacer. Sé que debo evitarlo, pero no lo logro. Aunque prometo que lo intento. Pero, a veces, mi lengua es más rápida que mi mente. Y ayer lo fue. Caminaba tranquilo por Enrique de las Marinas, recién salido de Manuel de Falla, mi librería de cabecera, y disfrutando de ese placer incomprensible de leer mientras andas. En mi caso, con El domingo de Bouvines entre las manos. Esquivando sin ver a los transeúntes que miraban viendo como los evitaba mientras leía a Duby. Pero no todos mantuvieron sus bocas cerras, y dos de ellos, parados en el centro de la céntrica calle, me sacaron de mi letargo lector.

-Pisha, tiene un cigarrito, uno na ma pa'lo do.
-Que va -respondí educado- no fumo.
-Aro, cohone, no lo ve, este zolo come- mala cosa dijo el acompañante.
-Que se le va hacer -respondí aún educado- prefiero comer a matarme poco a poco.
-Iralo, caraho, ahora no va' desi lo der cance de purmón

No respondí. Seguí caminando, refunfuñando por haber sido arrancado de la hermosa narración de la batalla. Pero un grito cercano me hizo volverme.

-¡Puto gordo de mierda!, !irate como va!, !gordo, caaaabrón!
-Que te den puto borracho -respondí sin educación- Al menos yo llego a casa cada noche sin tener que arrepentirme de nada. Orgulloso de haber pasado el día trabajando o haciendo mis cosas, mientras que tu debes esconderte para que tus hijos no vean que era una mierda que sólo sabes salir de tu miseria a base de vino peleón. Prefiero mil veces ser un gordo a un fracasado que se ríe de los demás en mitad de la calle, que sólo sabe ver los defectos ajenos y no tiene valor para mirar los suyos propios. Al menos mi gordura tiene remedio, tu vida ya no.

Me di la vuelta y me fui. Y allí se quedaron ellos, apoyados en la puerta del bar, sin ser capaces de articular gesto alguno. Tal vez pensando en mis palabras, seguramente, buscando alguien que les diera un cigarrito.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Sin comentarios

En este blog no se come por comentario, de hecho eres libre de expresar lo que quieras y opinar lo que quieras mientras no insultes a nadie que no sea yo. Y, quizá, algunos os preguntéis a que viene esto cuando precisamente no son muchos los comentarios que se leen en estas páginas. Y es que no hace referencia a este rincón, sino a esos otros en los que los comentarios son censurados por llevar la contraria al dueño del garito, mientras se permiten insultos fáciles a cualquiera que pase.
Por aquí pueden pasar, comentar si lo desean o no hacerlo si es lo que prefieren. No importa. Lo único que importa es mantener la libertad de expresión en esta red de redes que nos une a lo largo del planeta. Aquí y en todos los demás lugares es nuestro deber defenderla.