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La Busqueda (XIV)

-No comprendo nada, Echeva. Pensaba que Errante no era un loco, pero después de esto tengo mis dudas.

Echevarri estaba sentado en el atril de la ventana, mirando el castillo que se alzaba al otro lado del río. Asentía con la cabeza mientras sus ojos vagaban por la ciudad que se abría a sus pies. Parecía fuera del mundo real y Jarque se dio cuenta. Guardó silencio esperando que su compañero volviese del extraño trance en el que parecía sumido.

-Algo no encaja. El cuerpo del armario parecía haber sufrido algún tipo de ritual. Pero hasta ahora nada nos indicaba que Errante hubiera actuado así. Tengo que llamar a la central a informarme pero estoy seguro de que no hay nada.
-La joven Vargas tenía quemaduras en su cuerpo y también había sido mutilada en cierta forma.
-No había caído en eso. Es cierto. La chica había sido brutalmente asesinada. Pese a todo, esto es raro Jarque. Hay algo que huele mal... y no sólo el muerto.

Se acercó al teléfono y llamó a la central de Lyon a informar de lo ocurrido. Mientras Jarque hizo lo propio con Vargas, que, desde la salida hacia Praga, se había solicitado ser informado sin intermediarios. Escuchó las noticias en silencio. Cada detalle dado. Jarque podía verlo asentir al otro lado del teléfono.

-Entonces ¿lo han perdido?
-Bueno, es una forma de decirlo. Pero él ha perdido su escondite aquí. Tendrá que moverse y daremos con él. Se lo prometo señor Vargas. Daré con el asesino de su hija...-Echevarri le hizo gestos con la mano, pidiéndole que cortase la conversación- He de dejarle. Mañana volveré a llamar.

Se acercó hasta Echeva, que seguía mirando por la ventana. Le señaló un hombre joven que se escondía tras una esquina, en la pequeña plaza de piedra que se abría ante el hotel.

-Nos siguen, Jarque. Eso es bueno. Nos acercamos a nuestro enemigo. Y, además, jugamos con ventaja. Sabemos que tenemos un perro oliéndonos el culo, solo hay que peerse contra el viento.

Jarque comenzó a reír con la expresión del vasco.

-Picha, Echeva, no dejas de sorprenderme ¿de dónde has sacado eso?
-Psss... lo oí por ahí. Vamos a prepararnos para darle la patada al chucho. Lo mismo nos lleva a Errante sin saberlo.


El gaditano asintió, tomando un nuevo caramelo de la repisa del baño.

-JODER- gritó-, Echevarri... deberías ver esto....

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que llaman de madrugada?

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¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

No sabe cómo escapar,
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¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

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