La maldición de las musas

Hoy no tengo ganas de escribir de esto o lo otro. Hoy quiero escribir de algo en concreto. Mi mente vaga creando una historia que no sé si debo lanzarme a escribir. Una historia policiaca que con Navarro y Echevarri –dos personajes secundarios de “Cuentos de amor de un profesor de historia”- como principales actores comienza a cobrar forma. Dos hombres, inspector de la Policía Nacional uno, forense adscrito a la audiencia el otro, resolviendo el asesinato de un anciano en un pueblo de la Sierra. Lo que parece un simple robo rápidamente se complica con la presencia de... no contaré nada más. Si, finalmente, las ganas me pueden y comienzo con ellos, iréis viéndolos aquí. A un Echevarri entrado en años ya lo conocéis los que seguís La Búsqueda, a Navarro solo aquellos que han podido leer “Cuentos”, los otros tendréis que esperar a que vea la luz en papel (cosa que parece ocurrirá).

Pero me preocupa que las historias vengan a mi mente una tras otra. Me he dado cuenta que caminando por la calle busco personas que me sirvan de inspiración en mis escritos. Actos cotidianos que se convierten en relatos en mi cabeza. Y es que, me temo, sufro la maldición de las musas.

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