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Día de Reyes

Hoy es el día de la felicidad. Al menos en estas tierras. Y es que hoy es el día donde los deseos de felicidad se transforman en realidad en los ojos de niños y no tan niños. Recuerdo con cariño especial las noches del día 5 en el chalet, cuando sentados entorno a la chimenea mis hermanos me preguntaban que había pedido y que creía que me iban a traer. Las mayores, tal vez, viendo en mi ilusión la que ellos ya habían descubierto falsa, eran las más insistentes. Recuerdo correr a la cama y dormir escondido bajo las mantas, escuchando el ruido de los camellos y los reyes en el salón de la casa. Sin atreverme a salir porque “si les ves se van y no vuelven”. Levantarme de la cama cuando las primeras luces se filtraban por las persianas de madera y correr despertando a mis hermanos, y a mis padres que siempre se hacían los remolones.

Buscar con ansias las cajas de regalos amontonadas en la butaca de papá, donde siempre ponían los míos. Y descubrir lo que aquel año me habían traído esos reyes tan cercanos que miraban soñolientos desde la puerta del salón: el tren eléctrico, el barco pirata, la caravana, el Hotel -¡cuantas horas no pasaría jugando con mis hermanos, con el juego sobre la mesilla de noche del cuarto!- y libros. Decenas de libros que siempre han formado parte de mis regalos.

Pero la ilusión se perdió y, este año, por muchos motivos, mi lista está vacía. No espero que sus majestades me traigan nada ni deseo nada. El único capricho que tengo me lo regalaré yo, y vendrá de lejanas tierras en su funda dentro de un par de meses, cuando el stock se recupere o el armero tenga a bien fabricarla. Mientras me conformo con ver la ilusión en los ojos de mis sobrinos, sabiendo que con ellos mis Navidades siguen vivas y que no puedo tener mejor regalo que escuchar sus gritos de alegría y asombro.

Felices Reyes

Comentarios

Javier Márquez Sánchez ha dicho que…
Esto no me gusta nada, Javi, la ilusión no debe perderse nunca. A veces cuesta, a veces es más difícil, pero hay que esforzarse y luchar para que no se extinga la llama de la fantasía y la esperanza (jo, qué ñoño).

Por cierto, eso de "...o el armero tenga a bien fabricarla", me ha dejado con una gran intriga. ¿Eres cazador, jugador de airsoft, fumigador...?
Cathan Dursselev ha dicho que…
jajaja... La ilusión no se pierde, se pierden los regalos en este día porque hay algo llamaodo rebajas.

Y no soy nada de eso, es que me ha dado por la esgrima antigua y la espada la tienen que fabricar, así que hasta que el armero (herrero) no la tenga lista no podré verla.

Y sí, como ves, no soy cazador, soy friki, jajaja
Anónimo ha dicho que…
Teniendo chalet con chimenea yo tampoco le pediria nada mas a los reyes...
Cathan Dursselev ha dicho que…
Es una forma de verlo, pero una casa con chimenea no es más que eso: una vivienda familiar.

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