Día 1.

Hoy, 1 de enero de 2010 debería felicitarles por el año nuevo. No lo haré. Igual que no felicito la Navidad a quién no cree en Jesucristo como Dios, no felicitaré un cambio de año que nace de la necesidad humana de unificar la existencia. De encasillar cada cosa para facilitar el adoctrinamiento y aculturamiento social y que poco tiene que ver con la verdadera Historia de la humanidad.

Y recuerden: hoy como ayer, el mundo sigue lleno de guerras y muertes. De hambre y penumbra, de muertes innecesarias y nobeles preventivos. De sequía y catástrofes naturales. De paro y crisis económicas, de secuestros y torturas, de Guantanamos y Eta. Y de la indiferencia de muchos ante los graves problemas que amenazan al mundo. Mientras nosotros nos atiborramos de uvas y llenamos los centros comerciales, otros se llenan de moscas.

Pero sean felices: nunca se sabe cuando la Historia dictará sentencia y transmute el norte en sur.

Comentarios

Alejandra Flores ha dicho que…
que deprimente eres Fornell... que no porque yo me quede en casa sin salir, ni irme de juerga va a mejorar el mundo, y la mejor manera de inentar, al menos, de hacer el mundo mejor es que aquellos que pueden, salir y disfrutar y confiar de que el mundo algún día mejorará, así que pisha para ver pena veo "esta casa es una ruina" que es un dramón o me trago las noticias de la 1 pero hijo cambia tu entrada que menuda depresión....
Cathan Dursselev ha dicho que…
¡A mi me gusta "Esta casa es una ruina"! una de las mejores comedias de Tom Hanks. En cuanto al telediario de la 1, paso, demasiado politizado.

Y no consiste en quedarse en casa, simplemente en recordar que este año seguira existiendo gente que lo pasa muy mal y hay que seguir trabajando por y con ellos. Por eso la entrada tiene que ser como es, de otra forma pasaría desapercibido entre tanta felicitación.

Además, que sería de la Navidad sin el Grinch ^^
Anónimo ha dicho que…
En el instituto hablamos muchas veces de eso mismo. Cuando uno va creciendo se da cuenta de que para cambiar las cosas que no nos gustan hay que actuar. Quedarse quieto al final es tan malo, si no peor, que actuar banalmente.
Cathan Dursselev ha dicho que…
Pues sí, quien os dice eso, dice bien. No consiste en dejar de salir o de vivir como "nos ha tocado". Consiste en ayudar a que otros puedan vivir mejor.

Es más, jamás me oíras decir que hay que dejar de consumir. ¿sabés que pasaría si hiceramos eso? Miles de familias morirían de hambre en el tercer mundo.

El trabajo infantil existe, pero si de un plumazo se eliminase, sus familias morirían de hambre.

Lo mismo se pude decir de otras muchas cosas. Por eso no consiste en tomar medidas salomonicas (no comprar Nike o dejar de consumir) sino ayudar a quienes trabajan allí a realizar un cambio de mentalidad que, necesariamente, ha deser lento -Porque si fuera rápido, provocaría guerras y sangre-

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