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Spikes in the wind


Vaivén de colores pardos. Otoñales. Mecidos hasta volar del tallo. Hueso desnudo que queda solo, moviéndose lentamente, despidiéndose de espigas que aletean en el viento, que las lleva por el cielo en busca de caer en la nada. Vida parda nacida de la muerte del otro. Espiga que se pega a la ropa del caminante. Espadas diminutas que se clavan en corazas de tela. Mano extendida que roza con la yema de los dedos el calido recuerdo de la niñez. Que arrastra a las diminutas espigas al viento. Que las mata y las renace. Vaivén de colores pardos. Otoñales. Como los recuerdos que nacen de su roce. Recuerdos del ayer, del siempre.

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Por eso, este año, decidí que solo saldría en carnavales si el trabajo me empujaba a ello. Pero el d…