De protestas y respuestas

Hoy he respondido. Ya sé que no debería hacerlo pero, a veces, uno no puede contenerse y salta. Y no lo hago pensando en hacer daño. No crean. Lo hago porque ante la insoportable insoportabilidad del ser, uno acaba saltando. Y hoy es de esos días en los que mi aguante y paciencia han llegado hasta el final. Y no me lean raro, ustedes también hubieran saltado si lo hubieran tenido ahí, a su lado. Durante tanto tiempo. Todo el tiempo con la misma cantinela. Repitiendo lo mismo: Que sí lo has hecho mal. Que sí dónde estás cuando hace falta. Que si para arriba, que si para abajo. Y con tanto ir y venir he saltado. He mirado fijamnete al hombre que, a mi lado, me citaba una y otra vez y muy serio, como solo puede hacerse en casos como estos, le he exhortado a dirigir sus airadas protestas a otro lugar.

-Esto es un autobús público… me quejo cuanto quiera pues he pagado mi viaje.
-Faltaría más, señor, pero le pediría que no continuase su reprimenda en este transporte comunal.
-¡Dios! ¿Y porqué no puedo hacerlo aquí?
-Por que me está ofendiendo.
-¿A ti?, ja, esto es lo que me quedada por oír… ¿y porqué, diablo, te ofendo?
-Oh, no, a Lucifer dejelo en su lugar. Solo le pido que, si quiere quejarse de la velocidad del vehículo no me achaque a mi su retraso. Solo soy Dios, no manejo todos los autos de esta tierra.

Cierto es que el hombre me miró raro. Normal. Hay muchos dioses sueltos últimamente pero sigue siendo dificil encontrarte a uno recién llegado del Saphon sentado a tu lado en el bus. Pero es que hay tanta reja y calle cerrada en Cádiz, que este dios no tiene más que cogerlos. O protestar a esa otra diosa –por la eternidad de su reinado y su rubia aurea de santidad- que rige los designios de este paraiso terrenal… pero bastantes cosas tienen ya los dioses como para molestarlos con pequeñeces.

Comentarios

Natalia ha dicho que…
qué bien escribes joío...
Sarraceno ha dicho que…
Disculpe usted que hoy ando espesito, pero no entiendo nada de lo que ha escrito... ¿por qué se quejaba? ¿por qué se metió la otra persona? ¿le decían que lo hace todo mal en el autobus y la bronca se la lanzaron a usted?
Cathan Dursselev ha dicho que…
Bueno, Sarraceno, no sé quedé usted con lo que lee sino con lo que se puede leer entre los reglones, aunque tal vez no del todo bien.

Simplemente habla de aquellos que se quejan de cosas que no siempre tienen solución y, de paso, me quejó de esas obras que se empiezan y no terminan, que enrejan zonas completas y, aun con obras acabadas, siguen dejandolas entre rejas de obras eternamente...

En fín, critica escondida, tal vez demasiado cuando, de pronto, me veo obligado a explicarla.

Y no sé preocupe por no entenderlo. Tal vez sea nuevo en este blog y en, ese caso, es imposible que usted sepa que yo soy dios.

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