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La fiesta de Orfeo

Adentrarse en la Fiesta de Orfeo es recorrer el camino seguido por una terrorífica película: la Fête du Monsieur Orphée, y es hacerlo nada más y nada menos que de la mano del genial Peter Cushing. Pero, sobre todo, es hacerlo junto a Carmichel y su compañero Harry Logan. Y con ellos el estrambótico profesor Aberline. Pero no les voy a contar nada más. Léanlo. Y háganlo sabiendo que se encuentran ante una obra excepcional por su rareza: una novela policiaca, con tintes de terror, ambientada en el mundo del cine de la Inglaterra de mediados del siglo pasado, con un personaje tan conocido como encasillado: el terrorífico Peter Cushing. Pero sobre todo, y he aquí su rareza, nos encontramos ante una novela española. Javier Márquez demuestra en su salto a la ficción, que un género como el terror debe tener su lugar en nuestras editoriales patrias.

Pero, más allá de la historia que narra, están las historias que se insinúan. Márquez no puede negar que es cinéfilo, y aquel que guste del cine encontrara en sus páginas recuerdos de la década dorada del celuloide. Otros, como yo, no podrán más que comparar a la pareja de detectives con los geniales Sherlock y Watson, o ver en Aberline a un India Jones maduro.

Aunque no puedo evitar decir que nunca, jamás, se debe empezar una historia con un asesinato tan macabro como el que nos invita a participar en la Fiesta de Orfeo porque al final, el pobre lector, no podrá más que seguir página a página, esperando una pausa que no llega hasta el final de la novela, deseando conocer si, la máldita película acabará por repetir su primera gran orgía de sangre.

Sólo un pero a esta novela: No se puede crear un personaje como Aberline y esperar que locos como yo no pidan nuevas aventuras del ex sacerdote, con su racionalismo, su ironía y ese aspecto antisocial que se deja ver en sus formales vestimentas. Siento decirlo pero ¡quiero más!

Comentarios

Javier Márquez Sánchez ha dicho que…
Muchísimas gracias. Jo, menudo comentario... Es genial.

También a mí me gustaría que tanto Aberline como Carmichael y su compañero vivieran nuevas aventuras. Veremos qué les depara el destino.

Un abrazo fuerte
Cathan Dursselev ha dicho que…
Eso espero, eso espero... poder volver a leer de ellos. POrque me he quedado con las ganas de conocer las aventuras de Aberline en su juventud.
sempiterna ha dicho que…
Jeje, qué bien que te haya gustado, Javi. Beso!!

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