Ir al contenido principal

El harem

Vaya por mí. Estoy preocupado, mucho. Demasiado. Corren rumores de que tengo novia y hasta esposa. Yo, soltero por convicción y obligación. Por convicción porque no creo encontrar mi media sandia entre los mortales inferiores que pululan en mi entorno. Por obligación porque me debo a mis fieles y leales seguidores. Súbditos y creyentes de mi divinidad extrema que comprenden que yo, en mi divina existencia, me encuentro muy por encima de lo que en sus miseras vidas mortales podrían alcanzar.

Pero corren rumores, inciertos todos, de haber creado un harem en mi entorno. Pues no solo una, sino hasta tres son acusadas de cometer el pecaminoso acto del matrimonio con su dios, yo. Y claro, como mi divina presencia eclipsa a los de mi entorno, son muchos, algunos sin llegar a conocerme los que dicen, “si, si, le he visto con su novia, rubita, muy mona”. Señores, seamos serios. Siempre preferí a las morenas. Y la rubita muy mona, además de prima putativa de esta divinidad, es algo más que amiga de uno de mis compañeros en el Monte Saphon (el Olimpo ugaritico que ahora, por mor del cine, se convierte en rascacielos estadounidense).

Y las otras dos, morenas ellas, son amigas bien amadas de este que es dios antes que gordo. Lastima que en este mundo de supuestas igualdades aquellos que dicen no creer en mí, y sí en el progreso, no conciban amistad entre personas de diferente sexo. Y lo acepto. Pero debieran de pensar que yo, en mi exquisita divinidad, me encuentro por encima de insignificantes diferencias corporales ¿qué dios sería si sólo observase aquella cascara creada para ocultar la verdad?

No, mis amados fieles. No hay novia ni esposa ni harem que se precie ni aprecie. Unicamente ojos que miran sin saber. Palabras que se dicen sin conocer. Y ganas, muchas ganas, de que este dios traiga al mundo un hijo que dé su vida por todos.... pero está el mundo como para traer un héroe sólo medio inmortal.

Comentarios

Natalia ha dicho que…
me encanta esta entrada...
Cathan Dursselev ha dicho que…
claro, porque tu eres una de mis supuestas esposas... ¿o no has visto un rostro que, de vez en cuando, introduce su nariz en tu local?

Y no diga usted nombres....
MARCOS A. ha dicho que…
muy buena javi es genial eres un artista!
Tio Matt ha dicho que…
Bueno bueno mamona....no te quejes de este bulo...que después de aquella vez que nos dijiste a todos que te casabas de penalty....¿que más quieres cohone? :-)
Ico ha dicho que…
Me gusta tu estilo entre el sarcasmo y la tu autocrítica, indica inteligencia y humor.. dos características que hacen a un hombre atractivo aunque esté gordo..
Cathan Dursselev ha dicho que…
¿me has llamado gordo? ¿en mi casa? ¡Eh!, ¡Eh!....


jejeje... gracias por tu palabras Ico.

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Tú no eres de Cádi' ni na'

Esto que voy a decir no es muy usual en mi tierra. Pero es mi realidad, única e intransferible. Soy gaditano, sí. He nacido en esta tierra y la amo como pocos. Me gusta su historia, su cultura y su gastronomía. Su mar y su monte, su bahía y su provincia. Hasta soy cadista de corazón y carnet: pero no me gusta el carnaval. No, al menos, el que ahora vivimos.

Me gustaba cuando íbamos a escuchar coplas, sabiendo que estos tres días eran los únicos en los que podríamos hacerlo. Me gustaba cuando el Carnaval era Carnaval y no una especie de cáncer que se ramifica por el día a día de mi ciudad hasta cubrirlo todo. Desde batallas de coplas en agosto, hasta el carnaval de julio, pasando por festivales de jazz carnavalesco. Que hay una boda, carnaval. Que hay una fiesta: carnaval. Que toca flamenco, seguro que algún carnavalero sabe cantar y aunque sea buen cantaor sacamos su lado comparsista.
Por eso, este año, decidí que solo saldría en carnavales si el trabajo me empujaba a ello. Pero el d…