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Zapatos Italianos

Sentarse en un banco y pensar en la muerte no es la mejor forma de pasar la vida. Pero esa es la elección realizada por el doctor Fredrik Wellin, de Zapatos Italianos. Pasar el resto de sus días en la apartada isla en la que vivieron sus abuelos. con su perro viejo, su viejo gato y un agujero en el hielo donde bañarse cada mañana. Donde conseguir que el dolor causado por el frío le recuerde que aún vive. Pero toda su vida se viene abajo cuando una mujer, anciana y a punto de morir, aparece en su vida nuevamente, caminando lentamente sobre el hielo con su inseparable andador.

Con la llegada de Harriet, un amor de juventud al que abandonó sin explicación alguna, el doctor Wellin iniciará un camino que le alejará de su isla y le conducirá, de la mano de una muerte que acecha a Harriet, por la ruta de la vida. Una vida que le llevará a salvarse de sí mismo y del terrible error cometido en el pasado que le alejó de su profesión y de la sociedad.

Zapatos Italianos nos muestra al Mankell más íntimo, que deja de lado el género policíaco donde es el gran maestro, para mostrar que también puede mantener al lector pegado a las páginas cuando se aleja del crimen y se adentra en la vida. La visión pesimista que acompaña todas sus obras vuelve a aparecer aquí, con una salvedad: No es ya Suecia la que está cambiando. Wellin nos representa un poco a todos, la humanidad que se ha estancado a la puerta de su casa, escribiendo un diario que no cuenta nada y acompañado del silencio. Pero Mankell juega con la muerte y transforma la vida de Wellin para mostrar la realidad otros: del cartero hipocondriaco, de la infatigable luchadora de causas perdidas, de la que acoge chicas, de las propias chicas, del guardacostas y del mismo Wellin, cuya vida se transforma antes nuestros ojoso.

No importa la catástrofe que marque la vida de cada uno –o de todos-, esconderse entre los hielos de una isla apartada no hace más que matarnos en vida. Hermosa metáfora la usada por Mankell: las ganas de vivir de una Harriet moribunda, frente a la muerte en vida de Wellin. La obligación de vivir de aquel que ya se da por muerto, hasta que encuentra la razón para vivir; frente a la que tiene una razón para vivir ante la obligatoriedad de la muerte.

Un libro, sin duda, que deb ser leído por los que como yo adoramos la literatura políciaca del genial sueco, y para todos aquellos que desean buena literatura sin más.

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