Ir al contenido principal

V. El aviso

-¿Soy el rey?- preguntó Jaume con cara de asombro.
-¿Vos?... por supuesto que no,- dijo el higerment- ella es la reina.

Mi amigo se sentó junto a Annet, tirado en la arena y mirando el cielo con el gesto contrariado. Annet se acercó al enorme animal:

-Yo la reina… ¿de dónde? ¿Cómo puedo ser reina de un lugar que no conozco?
-No lo recordáis, mi reina, pero lo sois. Igual que él es un poderoso guerrero, el más grande de cuantos han pisado la tierra. El único que podría enfrentarse al rey Martons, de Enserado. Y él –señaló a Jaume que se incorporó esperando sus palabras- es el señor de la torre de Henstier.
-¿Soy un mago? ¡Un mago!-gritó- Aunque no se hacer magia.
-Ni sabrás… Henstier es la principal escuela del reino. Pero no sólo magia se enseña en ella. Vos lo sabéis. O lo sabéis.
-Y ¿quién eres tu?-pregunto Annet.
-Mi nombre es Mayhu y mi compañera es Ranye.

Me levanté, apoyado en la espada, y miré a Mayhu a los ojos.

-Decidme, amigo, ¿qué ha pasado para que hayáis acabado en este mundo y nosotros nos transformemos en esos que decís que somos?
-No puedo decíroslo, general Miros, porque lo desconozco.
-Joan, mi nombre es Joan.

Mayhu asintió con la cabeza antes de mirar a Ranye. La hembra se había mantenido siempre en segundo plano pero ahora, por primera vez, hablo.

-Debemos irnos.
-¿A dónde?
-A luchar. Huele a guerra.
-Yo no quiero luchar-dijo Jaume- Quiero ir con mis padres.

Annet se acercó a mi amigo y le cogió del brazo antes de afirmar que ella deseaba irse con sus padres.

-No pueden hacer eso. Si lo hacen sus padres y sus familias morirán. El rey Martons viene a este mundo. Será el último en llegar, pero cuando lo haga nada podrá evitar la destrucción de lo que amáis. Debéis luchar, nosotros lo haremos.

No quería luchar. No era un guerrero por mucho que los higerments intentaran convencerlo. Igual que Annet no era una reina ni Jaume el señor de ninguna Torre. Todo aquello era un sueño, un maldito sueño demasiado real. Se escucharon nuevos gritos en la playa. Corrimos por la arena, buscando el origen del sonido sin. Nuestros padres corrían hacia nosotros pero se detuvieron en seco, mirando con ojos desorbitados los animales que volaban tras nosotros. Observando los cambios que se había producido en nosotros. Aún no lo habíamos notado, pero al observar a Jaume lo vi por primera vez en su verdadera forma.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Elisa Serna -- Esta gente qué querrá

Llamaron de madrugada.
Toda la casa está en calma.
La madre les sale a abrir
arrebujada en la bata.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Preguntaron por el hijo.
El hijo duerme en la cama
y al oir las fuertes voces
de golpe se despertaba.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Lleva días sin hablar,
por las noches se inquietaba
esperando con temor
que una mañana llamaran.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

La madre nunca ha sabido
por lo que el hijo luchaba
y que en la Universidad
su compromiso afirmaba.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

No sabe cómo escapar,
el miedo le torturaba,
después de abrirse la puerta
él caerá por la ventana.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Hay momentos de tensión
nadie dice una palabra,
la madre que entra después
grita y llora desgarrada.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Llamaron de madrugada.
La ley una hora señala.
Muerto el estudiante está.
Fue un golpe al filo del alba.
¿Esta …