¡Estos dioses envidiosos!

Vaya por Dios, o por mí, que en esto de la divinidad somos como en el escondite: “por todos mis compañeros y por mi primero”. Pero vaya por alguno de nosotros. Hay cosas que no deben ocurrir y se ve que San Google, ascendido a los altares virtuales pero no al Monte Saphon (que es un Olimpo pero más viejo), ha querido jugarme una mala pasada. ¡A mí! Que soy un amigo fiel, leal compañero y mejor amante, como Sancho Panza. Pues el bueno de Google ha provocado mi ira… o peor, a mi yo. Y es que, ni corto ni perezoso, ha logrado que colocando en su universal buscador "negro cachisimas haciendo ejercicios en el parque" aparezca este blog como primera opción. Y como aquí, hasta día de hoy, no ha aparecido un negro cachas, y muchos menos haciendo ejercicio en el parque –ya saben que eso está prohibido por mi religión- he decidido dar una alegría a esas personas que pasan por aquí buscando algo que no hay. Pues sólo podrán encotrase conmigo, que soy blanquito –morenito en verano- y tengo dos cachas enormes pero poco más. Así que, aquí lo tienen: su negro haciendo deporte, eah, que lo disfruten:




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