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1 de agosto. Fiesta Nacional

El 1 de agosto es el día nacional en Suiza. El único día del año donde los suizos pueden usar petardos, cohetes y otros elementos pirotécnicos. Los niños pasan todo el año reuniendo para poder comprar los petardos más sonoros, y rezando para que el verano no sea seco y no se prohíba su uso. En todas las ciudades y pueblos, el cielo se llena de fuegos artificiales, el aire de olor a pólvora y el silencio del ruido de sus explosiones.

Esa noche, el Lago de Zurich se llena del reflejo de las luces y el sonido de las fiestas populares. En nuestro caso, y gracias a ir con Pascal y Fani –un matrimonio suizo-gaditano- tuvimos la suerte salirnos de las rutas comerciales y disfrutar de las fiestas en una pequeña localidad al otro lado del lago, con las vistas de Zurich al fondo para ilustrar nuestra noche. ¡Y que noche! Una fiesta como bien pudo ser la de cualquier otro pueblo de Suiza, o de España, pero era nuestra noche y nuestra fiesta.

Las mesas se repartían al borde del lago, mientras los niños aprovechaban para lanzar sus últimas adquisiciones. Las banderas de los diferentes cantones, y la de Suiza, decoraban la gran plaza en la que estábamos. Cerveza suiza y algún que otro plato típico para festejar. Acompañando nuestra charla con cerveza pronto acudimos cerca de la música. Allí, en la pista y con la banda tocando canciones clásicas, sólo personas mayores, y no muchas. Tres cervezas después, subimos a bailar Chary y un servidor. En tres minutos el público había cambiado y la gente joven comenzaba a subir.

-Jamás vi algo parecido- fue la frase del suizo Pascal al bajar.

A las dos de la mañana llegamos a la casa, un largo día que había comenzado en Roche a las 5 de la mañana para terminar más allá de Zurich.

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