Ir al contenido principal

1 de agosto. Lugano y el lago de los Cuatro Cantones

Comenzar el viaje en Lugano fue una de esas grandes sorpresas que la vida te depara. La ciudad suiza se nos mostró luminosa ante su lago. Un paraíso mediterráneo en el centro de Europa. Rodeado de montañas, el sol y el calor, el ambiente y sus gentes te hace creer que continúas en Italia. No debemos olvidar que aun nos encontramos en la frontera de ambos países y en la parte italiana de Suiza. Fue allí, en una pequeña plaza, donde descubrimos una bebida que nos acompañó durante toda nuestra estancia en el país: la Rivella. Con un sabor difícil de explicar, y aun tomándose caliente. Un consejo. Acostúmbrense rápido al horario europeo. Comer a la hora española de la merienda, puede coincidir con la cena en el país. Y, aunque les resulte extraño, en esta zona del país aun pueden pedir pizzas.


Lago de Lugano


Pero no vamos a hablar de comida. No ahora. Suiza es el país de los lagos. El de Lugano os permitirá bañaros en sus aguas, dentro de la propia ciudad, y recorriendo alguno de los parques que la rodean, podrán zambullirse en playas artificiales. Algo que agradecerán si el calor les acompaña como a nosotros este primero de agosto.

Saliendo de Lugano y camino de Zurich se toparan con el Lago de los Cuatro Bosques o de los cuatro Cantones. Fue en este lugar donde se reunieron los cantones suizos para enfrentarse a los Habsburgos y lograr la independencia del país. Curiosamente, el 1 de agosto, celebran la Fiesta Nacional, pero no pudimos observar ningún acto conmemorativo en la llanura donde el 1 de agosto de 1291 se conformó –según la tradición- el estado suizo.

En ese mismo lago se encuentra la “Piedra de Wilheml Tell” -o Guillermo Tell-, ser que se mueve entre la leyenda y la realidad y que es un autentico mito en la cultura y origen mitológico de la fundación de Suiza, comparable, salvando las distancias, a nuestro D. Rodrigo, La historia de Tell es de sobra conocida por todos, pero aún así merece la pena volver a escucharla:

Guillermo Tell, rehusó inclinarse en señal de respeto ante el sombrero instalado en la plaza simbolizando al soberano de la Casa de Austria. El gobernador de Altdorf, Hermann Gessler, detuvo a Tell y le obligó a disparar su ballesta contra una manzana colocada sobre la cabeza de su propio hijo situado a 50 pasos de distancia. Si Tell acertaba, sería librado de cualquier cargo. Si no lo hacía, sería condenado a muerte. Tell intentó que Gessler cambiara su castigo, de modo que introdujo dos flechas en su Ballesta, apuntó y gracias a su habilidad como ballestero consiguió acertar en la manzana sin herir a su hijo. Al preguntarle el gobernador por la razón de su segunda flecha, Guillermo Tell le contestó que estaba dirigida al corazón del malvado gobernador en el caso de que la primera flecha hubiera herido a su hijo. Enfurecido por la respuesta, volvió a detenerlo y mandó que lo encarcelaran en el castillo de Küssnacht. En el camino al castillo, a través del lago de los Cuatro Cantones, estalló una tormenta que a punto estaría de llevar a pique a la nave. Tell, desatado por los guardianes para que pudiera llevarlos a tierra, se hizo con el control del barco y logró llevarlo a la orilla, salvando así su vida y la de los demás ocupantes de la barca, entre los que se encontraba el propio Gessler. Apenas desembarcado, Guillermo Tell huyó, tendiendo poco después una emboscada al gobernador y matándolo con su segunda flecha. Este hecho marcaría el comienzo de la sublevación de los cantones suizos de Uri, Schwyz y Unterwalden contra los Habsburgo, convirtiéndose en un mito fundamental en la lucha de Suiza por su independencia.



Lago de los Cuatro Cantones o de los Cuatro Bosques

El lugar desde el que Tell saltó a tierra es conocido como “La piedra de Wilhelm” y puede ser visitada. Merece la pena acudir por las vistas que del Lago de los cuatro cantones (o de los cuatro bosques, según nuestros guías suizos) tiene. Un lugar donde la naturaleza se muestra en toda su bellaza pero en el que además se auna toda la Historia de un lugar casi mágico como es Suiza.

Comentarios

pauscalit ha dicho que…
"lago de las cuatro regiones de bosque" seria mas o menos la traducción adecuada de la palabra "vierwaldstättersee".

Tu guía suizo ;)
Cathan Dursselev ha dicho que…
¡Pauscal! Bienvenido a este rincón... aunque ahora me haras cambiar la entrada... jajaja

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Héroes gaditanos: Diego Fernández de Herrera

En 1339 el rey de Ronda y Algeciras, Abdul Melek, decidió cercar Jerez de la Frontera, por entonces principal ciudad del bajo Guadalquivir (con permiso de Sevilla, cabeza del reino y, casi, de toda la Península). El príncipe tuerto –pues así apodaban al de Ronda- asoló la campiña jerezana y cerró su tenaza sobre la ciudad obligando a los vecinos de la villa a enfrentarse en desigual batalla. En aquellos años se encontraba en Jerez Diego Fernández de Herrera, que había estado cautivo varios años y conocía el idioma y las costumbres de los moros. Así que, bien por venganza o por ese heroísmo extraño que a veces surge en el corazón de los hombres, se presentó voluntario para adentrarse en el campamento enemigo y asesinar al príncipe tuerto. Disfrazado de moro cruzó el río Salado y se internó en el campamento enemigo, esperando que los jerezanos lanzaran un falso ataque que hiciera a los moros salir de sus tiendas y continuar la lucha. Al amanecer de esa misa noche, los de Jerez pusiero…