Ir al contenido principal

Y otra vez...

El otro día nos levantamos con la noticia de la violación de una niña en Baena por menores. Hoy se repite el caso en Isla Cristina. Parece como los casos se repitieran para recordarnos que no debemos cerrar los ojos ante lo que ocurre. Si es que alguien puede cerrar los ojos ante una violanción, más aún cuando se trata de niñas.

Pero, me temo, debemos ver algo más allá. Si el otro día vieron a las madres de los niños, presuntos violadores, negar la participación de sus hijos en el acto, ahora no tengo que ver la familia de los nuevos presuntos violadores. Realmente no tengo que mirar a ninguna familia, sino fijarme en lo que ocurre en nuestra sociedad andaluza. La falta de educación y cultura que acucía a nuestra sociedad, motivado en parte por una política que busca la incultura más que la cultura. La cultura con mayúsculas, la que hace que las personas sepán diferenciar entre el bien y el mal. La que hace que una niña de 13 años se comporte como una niña de 13 años y no pueda ser chantajeada con mostrar un vídeo de sus relaciones sexuales.

Debemos mirar a nuestra sociedad, y ver a dónde nos lleva. A dónde nos lleva una política que le dice a los críos que deben ser felices, sin mirar cómo. Sin importar como llegar a conseguirlo. Una sociedad que ha convertido a la infancia en adolescencia y que ha matado la adolescencia. Una sociedad donde los niños ya no son niños. Y los que antes jugaban a los médicos para sacar un tierno beso en la mejilla, ahora juegan a polis y ladrón, para no ser detenidos por la violación de niñas con las que ya se han acostado.

Si ésta es la sociedad que nos queda. Paren. Yo me bajo.

Comentarios

Javier Márquez Sánchez ha dicho que…
El tema es serio de narices. Eso de "¡no sé dónde vamos a llegar!" vamos a tener que sacarlo de la lista de frases tópicas para ponerla al día, porque el asunto tiene bastante mal cariz.

Si los futuros hombres y mujeres demuestran esa educación, esos valores, esos principios... siendo tan sólo unos críos, Dios nos coja confesaos.

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Héroes gaditanos: Diego Fernández de Herrera

En 1339 el rey de Ronda y Algeciras, Abdul Melek, decidió cercar Jerez de la Frontera, por entonces principal ciudad del bajo Guadalquivir (con permiso de Sevilla, cabeza del reino y, casi, de toda la Península). El príncipe tuerto –pues así apodaban al de Ronda- asoló la campiña jerezana y cerró su tenaza sobre la ciudad obligando a los vecinos de la villa a enfrentarse en desigual batalla. En aquellos años se encontraba en Jerez Diego Fernández de Herrera, que había estado cautivo varios años y conocía el idioma y las costumbres de los moros. Así que, bien por venganza o por ese heroísmo extraño que a veces surge en el corazón de los hombres, se presentó voluntario para adentrarse en el campamento enemigo y asesinar al príncipe tuerto. Disfrazado de moro cruzó el río Salado y se internó en el campamento enemigo, esperando que los jerezanos lanzaran un falso ataque que hiciera a los moros salir de sus tiendas y continuar la lucha. Al amanecer de esa misa noche, los de Jerez pusiero…