En pocas palabras

Sólo por el deseo de ser feliz se puede entender que el ser humano caíga en sus más bajos instintos. Sólo así, por esa busqueda de felicidad, el hombre renuncia a ser uno mismo, para vincularse al otro como unicamente el hombre sería capaz.

Y aún así, ese sentimiento sigue siendo lógico.

Comentarios

Natalia ha dicho que…
me encanta....pero creo que no lo entiendo!!!
Cathan Dursselev ha dicho que…
Me alegro de que te guste. Sobre que no lo entiendes, ¡piensalo!...
Javier Márquez Sánchez ha dicho que…
A eso lo llamo yo una reflexión contundente. Una gran verdad. Una exposición tan sencilla como incontestable.
Anónimo ha dicho que…
Verdad absoluta. Estoy de acuerdo con Javier.
María.

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