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Noches de Verano

Me gustan las noches de verano. La humedad cayendo entre los arboles y, casi sin querer, evoco las noches sentados en el frontón, hoy pista de padel. Escuchando a Dani cantar cualquiera de las canciones de su grupo. Hablando en voz baja de las chicas que nos gustaban. Tirados en el hormigón de la pista de fútbol mirando las estrellas. Contando historias absurdas sobre quesitos grises convertidores de hombres lobos. Noches de risas donde el alcohol jamás corrió. Noches que hoy se considerarían infantiles y que para nosotros era el paso a la adolescencia.

Noches de verano que jamás podré olvidar. En la playa, junto a la hoguera que entonces aún podíamos encender. Contando historias antes de bañarnos a la luz de la luna. Noches donde nos reuniamos todos, sentados en la arena, recordando lo hecho durante el día. Noches en las que el alcohol comenzaba a acompañarnos. Como en aquellas otras noches de verano, en el banco de la leona, recordando quién había estado con quién durante los días previos. Tomando cerveza mientras Alvaro sacaba su Danup o su zumo.

Noches de verano que luego tornaron a Conil y cambiaron para siempre, dejando atrás nuestra adolescencia y nuestra infancia. Que ocultaron las estrellas bajo el techo de las Carpas. Que silenció nuestras historias por el sonido de la música a todo volumen.

Y sueño con estrellas, con cielos limpios, con suelos de hormigón llenandose de cascaras de pipas. Con amigos y risas. Con limpieza de mente. Con una adolescencia que ya no existe.

Comentarios

Javier Márquez Sánchez ha dicho que…
Me has hecho recordar mis noches de verano... Tienen algo especial que no tienen las de otras estaciones, ¿verdad?

Como cantaba Sinatra: "Thanks for the memories"
Cathan Dursselev ha dicho que…
Pues sí, Javi. Las noches de verano tienen algo especial. Será que con el calorcito del día en la noche es cuando mejor se está.

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