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Llamadas

Les he dicho muchas veces que soy dios, friki, sí, pero dios. Y un dios no debería temer a lo desconocido. Pero saben, ayer sentí miedo. Miedo de verdad. Del que hace que te tiemblen las canillas y se escape el "pipi". De ese miedo les hablo. Yo, que me reía de todos hablando del fantasma del Gobierno Militar, del militar muerto que ronda mis cuartos laterales y, al que solo ví pasar de refilón al fondo. Tal vez una sombra del pasado. Pero ayer... estuve a punto de mojar los escalones de la escalera. La gran escalera, habría que decir. De marmol y pasamanos de madera. La misma que subía observando el cuadro de la Toma de Cádiz por Alfonso X -y que estoy seguro que acabará provocando mi caída por la escalera de la que les hablo-.

Y ya estaba casi arriba, cuando ocurrió. Escuché unos golpes, como si alguien llamara a la puerta golpenado el pasador. El viento -pensé- que mueve el llamador. Pero el llamador de metal estaba en mi lado de la puerta...

Juro que me paré en la escalera, mirando la puerta asombrado. En silencio. Esperando que aquello parase para acercarme y entrar por ella. Y entré, claro. Era eso o bajar las escaleras otra vez. Y soy un dios vago, dicen algunos. Así que, asombrado de que aquel pasador llamara hasta seis veces seguidas, elevandose pesadamente para volver a caer sobre la puerta, como avisando de mi llegada al interior, acabé cruzando el umbral.

Ya les digo, ayer pasé miedo. Como si el fantasma del que me rio se riese de mí. Aunque al menos, eso sí, es un fantasma educado y llama a las puertas antes de entrar... Y no me hice pipi

Comentarios

Versus Die ha dicho que…
Nunca más!
sempiterna ha dicho que…
De verdad? Ay, madre.
Natalia Vazquez ha dicho que…
el día que yo fui el fantasma estaba tímido....no salió....
Cathan Dursselev ha dicho que…
Ya, porque estaba preparandose pa mi... pa darme un susto y recordarme que llevo tiempo sin hablar de él....

Y sí, Sempi, de verdad
María ha dicho que…
Ya te avisamos, y aunque no queríamos asustarte, iba en serio...En realidad es un encanto, ¿sabeis? nunca molesta a las visitas, pero cuando coge confianza "se deja sentir". Y sí, estamos seguros de que era un buenazo, porque fuera del susto que suele darnos lo desconocido (sobretodo si no puedes verlo ni tocarlo), es muy educado y sólo "pasa" de vez en cuando a curiosear. Le tenemos cariño. Y es verídico.
Cathan Dursselev ha dicho que…
Veis como no me lo invento... ¡menos mal que está Maria para corroborar su existencia!

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