Descansando


Son las 2.05 de la mañana, estoy sentado en el porche de mi casa con unos amigos hablando del viaje que haré este verano por centro europa con una encantadora familia suiza que nos enseñará el país.

Son las 2.05 de la mañana. Ayer estaba tumbado en la cama, mirando el techo de mi habitación mientras el sudor recorría mi cuerpo. Hoy una de mis amigas, a mi lado, se cubre con una manta mientas miramos el cielo. Hace incluso frío. Estoy a menos de 30 kilometros de la ciudad, en la urbanización en la que viví y crecí.

Hoy he jugado en la playa, de inmensa arena, como si tuvieramos 15 años. Ahora comemos palomitas, y bebemos unos güisquis. Ya no tengo calor. La maldad se ha escapado entre la sombra de los pinos y las olas transparentes del atlantico conileño.

No puedo invitarles a todos, pero les diría que se vengan al paraiso...

Comentarios

sempiterna ha dicho que…
Un lujazo de paraiso. Yo vengo de mirar las estrellas de un cielo vecino a tu playa. Todo parece ser más auténtico cuando deceleras el ritmo.
Cathan Dursselev ha dicho que…
Pues si, Sempi. En esto casos todo es más autentico. Y que alegría se te queda en el cuerpo
Versus Die ha dicho que…
mmm, este domingo también inauguramos la temporada de playa, en Benalmádena, y fue genial, realmente genial, estaba todo tan tranquilo, tan silencioso...
Cathan Dursselev ha dicho que…
Lo malo, Versus, será julio y agosto, cuando las playas se llenan de veraneantes que no respetan nada. Que se creen que por pagar un alquiler tienen derecho a llenar las calles de basura, las noches de ruidos, colocar los coches en lo alto de las aceras o no respetar ni una norma civica.

Por eso toca disfrutar de junio, donde estamos los autoctonos y todo sigue siendo mas familar

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