Acalorado

Lo reconozco, últimamente ando acalorado. Mi rostro sonrojado y, a veces, hasta mi corazón acelerado. Y, además, ando ido. Como en una ensoñación continua. Atontado. Adormilado. ¿Será la primavera? me dicen algunos. No sé, puede ser, tal vez. Respondo yo. Pero lo cierto es que algo ha cambiado. Y juraría que yo no he sido. Yo sigo igual, algo más delgado, esperando el verano con alegría y mi viaje con impaciencia. Pero no puedo, me acaloro, me adormezco y, a la vez, quiero más. Quiero salir a la calle, correr por la playa, bañarme con los amigos, disfrutar de las buenas conversaciones a la sombra de las estrellas y arrullado por el sonido de las olas rompiendo en la orilla de la playa.

Y es que me encuentro raro, acalorado, atontado.... hay quien dice que parezco enamorado, pero yo sé que no. Sé la razón de mi estado....

Y es que, ¡mierda de calor!, a ver cuando acaba el verano.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nihil cognitum quin praevolitum

Corona o Reino de Aragón

Héroes gaditanos: Diego Fernández de Herrera