Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2009

Fiesta

-Estoy aburrido, Javi. Ya no somos lo que éramos. Te acuerdas de aquellas noches en Conil...
-Hombre, Antonio, entonces aún no habíamos cumplido treinta. Ahora ya no volveremos a cumplir sesenta.
-Ya, ya, pero entonces nos lo pasábamos muy bien. En la noche conileña... ¡que tiempos!
-Sí, pero ya no estás para subir farolas... y eso de los tiempos está demasiado visto- Estos viejos, siempre pensando que el pasado era mejor que el presente.
-Bueno, bueno, estoy mejor de lo que parece..... ¡ay!
-No agites el bastón, Antonio, que te da la artrosis... ¿Habéis visto a mi hermana?
-Esta en el baño, Nata, retocándose para el casting de canguros.
-¿Para Canguros? si eso fue hace treinta años.
-¡No jodas!....

Pero era verdad. Este salto me había sentado fatal. No recordaba nada de los últimos años, como si no existieran. Tal vez no existían. Pero lo más normal es que estuviera perdiendo la cabeza porque recordaba todo como si lo hubiera vivido, aunque vinieran a mí de pronto, como los flashback en Perdi…

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Noches de Verano

Me gustan las noches de verano. La humedad cayendo entre los arboles y, casi sin querer, evoco las noches sentados en el frontón, hoy pista de padel. Escuchando a Dani cantar cualquiera de las canciones de su grupo. Hablando en voz baja de las chicas que nos gustaban. Tirados en el hormigón de la pista de fútbol mirando las estrellas. Contando historias absurdas sobre quesitos grises convertidores de hombres lobos. Noches de risas donde el alcohol jamás corrió. Noches que hoy se considerarían infantiles y que para nosotros era el paso a la adolescencia.

Noches de verano que jamás podré olvidar. En la playa, junto a la hoguera que entonces aún podíamos encender. Contando historias antes de bañarnos a la luz de la luna. Noches donde nos reuniamos todos, sentados en la arena, recordando lo hecho durante el día. Noches en las que el alcohol comenzaba a acompañarnos. Como en aquellas otras noches de verano, en el banco de la leona, recordando quién había estado con quién durante los días pr…

Ciegos

Al comenzar a leer Ensayo sobre la ceguera, de Saramago, uno no puede más que observar la dificultad de la lectura ante el texto escrito por el portugués. Incomprensible a veces, uno se siente ciego ante lo que nos cuenta el autor. Intentando encontrar entre las palabras los diferentes sonidos de quien nos hablan. Traspasando con sus palabras el papel para imbuirnos en la desesperación, en el terror, que acompaña a los ciegos protagonistas de la historia.

No hay nombres, no importa. Sólo personas que se unen ante la adversidad enfrentándose a la peor de las cegueras: la que lleva al hombre a morir en vida mientras la humanidad se escapa por los retretes atascados. Porque Saramago nos habla de eso. De la ceguera que afecta a la sociedad. De la perdida de valores que sufre la humanidad, que se encuentra ciega, degradándose lentamente en la brillante blancura de una economía que ahora empieza a oscurecerse. Sólo mantenida la humanidad por la no-ciega que mantiene la esperanza de perder la…

Guía del viajero no precavido (VI)

O como recorrer Europa en 15 días visitando Suiza, Alemania, Austria, Hungría, Eslovaquia, Polonia e Italia. Más otros países, de paso.By Cathan Dursselev, Naty Mutambo, & Maríadel Monrri … Y ahora también Irenita.


4º.- Los transportes no son como en España. No llegues tarde a la estación: perderás el tren.


Ya sé, ya sé. La palabra más repetida en las estaciones españolas en Retrasado, o Delayer, para nuestros visitantes extranjeros. Pero eso, querido viajero, no es igual en todo el planeta. En algunos lugares, aunque parezca un milagro, los trenes llegan a su hora. Debe usted, por tanto, tener cuidado con las horas, y los usos horarios. Recuerde que en Canarias es una hora menos… en otros lugares puede encontrarse con una hora más. Y llegar tarde a la estación está feo, pero llegar puntual y no haber cambiado las manecillas de su reloj no tendrá perdón de Dios.

Piense además, que más vale llegar pronto que tener que explicarle al revisor azerbayano que ha perdido el tren. Si ya es d…

Llamadas

Les he dicho muchas veces que soy dios, friki, sí, pero dios. Y un dios no debería temer a lo desconocido. Pero saben, ayer sentí miedo. Miedo de verdad. Del que hace que te tiemblen las canillas y se escape el "pipi". De ese miedo les hablo. Yo, que me reía de todos hablando del fantasma del Gobierno Militar, del militar muerto que ronda mis cuartos laterales y, al que solo ví pasar de refilón al fondo. Tal vez una sombra del pasado. Pero ayer... estuve a punto de mojar los escalones de la escalera. La gran escalera, habría que decir. De marmol y pasamanos de madera. La misma que subía observando el cuadro de la Toma de Cádiz por Alfonso X -y que estoy seguro que acabará provocando mi caída por la escalera de la que les hablo-.

Y ya estaba casi arriba, cuando ocurrió. Escuché unos golpes, como si alguien llamara a la puerta golpenado el pasador. El viento -pensé- que mueve el llamador. Pero el llamador de metal estaba en mi lado de la puerta...

Juro que me paré en la escalera…

Ella lo dice mejor

El cambio

No sé que como he llegado aquí. A este momento habría que decir. Ayer estaba tranquilo en casa, sentado en el porche del chalet de mis padres, hablando con los amigos. Y hoy estoy aquí. Rodeado de estos que son mis amigos, creo, los mismos de ayer, pero con unos años más, como 30 años más. Y no puedo más que preguntarme como he llegado a este lugar y cuando despertaré.

Creo que la mujer de pelo blanco que hace bizcochos en la cocina es Irene. No sé como, pero lo sé. Igual que sé que Natalia está aun durmiendo y que Antonio es el viejo que se sienta en el sofá con el bastón apoyado sobre el brazo de la butaca en la que yo me siento. Y, sin mirarme al espejo, se que yo también soy viejo.

-¿Cuando vendrán los niños?- es Natalia la que pregunta, acaba de salir de su habitación, encorvada por el paso de los años.
-Ya tienen que estar al llegar. Dijeron que, aunque sea Navidad, no se perderían por nada el cumpleaños de su padre.

Antonio levantó la cabeza, apartando los ojos del televisor.

-Ya ve…

Descansando

Son las 2.05 de la mañana, estoy sentado en el porche de mi casa con unos amigos hablando del viaje que haré este verano por centro europa con una encantadora familia suiza que nos enseñará el país.

Son las 2.05 de la mañana. Ayer estaba tumbado en la cama, mirando el techo de mi habitación mientras el sudor recorría mi cuerpo. Hoy una de mis amigas, a mi lado, se cubre con una manta mientas miramos el cielo. Hace incluso frío. Estoy a menos de 30 kilometros de la ciudad, en la urbanización en la que viví y crecí.

Hoy he jugado en la playa, de inmensa arena, como si tuvieramos 15 años. Ahora comemos palomitas, y bebemos unos güisquis. Ya no tengo calor. La maldad se ha escapado entre la sombra de los pinos y las olas transparentes del atlantico conileño.

No puedo invitarles a todos, pero les diría que se vengan al paraiso...

Carritos

Salía del edificio a tomar un refresco en un bar cercano, para mitigar un calor que no sufrimos en nuestro trabajo. Y allí estaban ellas, no sé si eran seis o siete. Pero mantenían el orden, casi militar, en el borde de la fila, justo enfrente de la puerta de madera clara que da acceso a la casa, no sé si parroquial, de la Iglesia del Carmen. No sabría decirles nada de ellas. Mujeres normales, amas de casa con muchos años de experiencia a sus espaldas, sin importar la edad. Mujeres acostumbradas a luchar por los suyos. Y ahora están allí, esperando que se abra aquella puerta con sus carritos de la compra perfectamente alineados.

Cuando volvemos de tomarnos el refresco ya no están. No puedo más que observar en silencio el interior del edificio que se muestra tras la puerta abierta. Allí están ellas, manteniendo el orden. En triste silencio. No hablan entre sí, como tampoco lo hacían en la calle. Sólo esperan. Esperan que les llenen el carrito con lo poco o mucho que hoy puedan darle en …

Guía del viajero no precavido (V)

O como recorrer Europa en 15 días visitando Suiza, Alemania, Austria, Hungría, Eslovaquia, Polonia e Italia. Más otros países, de paso.

By Cathan Dursselev, Naty Mutambo, & Maríadel Monrri … Y ahora también Irenita.



3º- Cuidado con los dineros. Si eres español y gaditano no llevarás mucho. Lo que tengas, cuídalo, si te sobra algo querrás tomarte algo en el Manteca al volver.

Ya sabemos, querido viajero, que es un placer ir a mesa y mantel por esos lares mundiales. Pero debe tener cuidado con los excesos, que siempre fueron males, porque tales faustos pueden causar estragos en sus bolsillos. Cierto es que si usted, querido viajero, ha logrado marchar de su casa para recorrer los caminos europeos, no debe tener problemas en sufragar tales dispendios. Pero no olvide el mundo en el que vive, donde la crisis llega y se queda con usted como un amigo incomodo. Así que cuide sus bolsillos.

Le recomendamos que haga los cambios de moneda en España. No porque los baqueros sean más de fiar que en…

Encabronar

Ayer estuve a cometer un delito sexual contra una anciana. Lo reconozco. Sé que no está bien. Que ni siquiera debí pensarlo. Pero lo hice. Lo pensé, quiero decir, no cometí delito aunque ganas no me faltaron. Pero es que, a veces, uno no puede más, está a punto de explotar, viendo como aquellos que se unen a uno para trabajar por los demás, solo te tiran la pastilla al suelo para que te agaches. Y me temo que la fémina de edad avanzada es de esas.

Y eso que estaba contento, en gran parte de la mañana, hablando con Ana Mayi -la que algunos dicen es la “editora malvada”- de como debía volver más cabrón al Cabrón. Pensando en como podría desuavizar al personaje al que he suavizado por el cariño cogido. Y, saben, la sola mención de la fémina de marras me ha hecho saber como. La mala leche reconcentrada que se acumulaba en mí, escondida entre risas y grasas, ha salido a flote.

Mejor así, creo. Más vale reconvertir a Cabrón en el cabrón que dio origen al insulto que cometer delito sexual con …

Acalorado

Lo reconozco, últimamente ando acalorado. Mi rostro sonrojado y, a veces, hasta mi corazón acelerado. Y, además, ando ido. Como en una ensoñación continua. Atontado. Adormilado. ¿Será la primavera? me dicen algunos. No sé, puede ser, tal vez. Respondo yo. Pero lo cierto es que algo ha cambiado. Y juraría que yo no he sido. Yo sigo igual, algo más delgado, esperando el verano con alegría y mi viaje con impaciencia. Pero no puedo, me acaloro, me adormezco y, a la vez, quiero más. Quiero salir a la calle, correr por la playa, bañarme con los amigos, disfrutar de las buenas conversaciones a la sombra de las estrellas y arrullado por el sonido de las olas rompiendo en la orilla de la playa.

Y es que me encuentro raro, acalorado, atontado.... hay quien dice que parezco enamorado, pero yo sé que no. Sé la razón de mi estado....

Y es que, ¡mierda de calor!, a ver cuando acaba el verano.

Terminator IV -¿Salvation?

El otro día fui a ver Terminator Salvation. Y, la verdad, mejor no hubiera ido. Fui porque me gustaba la serie original, las dos primeras películas más que la tercera. Pero esta cuarta entrega deja mucho que desear. O lo deja todo. Ni los efectos especiales pueden sostener la película. Nada de lo mostrado quedará en el imaginario colectivo, como sí lo hizo la imagen del T-1000, interpretado por Robert Patrick, atravesando la reja, o su persecución al coche con el que el T-800 intentaba salvar a Conor de su antagonista -y que, por cierto, podemos ver parodiado en un capítulo de los Simpson-. Que pasaron a la historia del cine, entre otras cosas, por el uso de un sistema novedoso de efectos especiales: la informática.

Pero Terminator Salvation no tiene ninguna novedad. No nos cuenta nada nuevo. La historia queda vacía de contenido, apoyados en unos diálogos absolutamente prescindibles -tal vez está misma película basada en imagenes y miradas y unos pocos dialogos gane enteros-. Un mundo…

La casa de los Espejos

En la Alameda, justo frente al monumento al Marqués de Comilla, hay una casa hoy restaurada y convertida en viviendas de lujo. Una casa señorial, con su torre mirador mirando al mar. Buscando en silenciosa soledad el regreso del antiguo dueño. Un capitán abnegado, obligado a partir continuamente para buscar el bien de su familia. De su mujer y su hija. Al pasear por la Alameda no puedo más que mirar a sus ventanas, hoy nuevas, buscando aquel visillo que hace años se movía con el viento que atravesaba el viejo caserón, mostrando el reflejo del sol sobre los viejos cristales que cubrían su pared. Alguna vez miré a la torre, esperando ver allí a la joven hija, oteando el horizonte, deseando que su padre regrese y, tal vez, le traiga un nuevo espejo.

Porque cuenta la leyenda que el capitán amaba a su hija y la mimaba creyendo, tal vez, que al cumplir sus deseos cubriría su ausencia. La hija le pedía a su padre un espejo, y él le traía uno de cada viaje, tantos que al final la casa se cubri…

La tumba de las luciernagas

Como estoy sin estar, os dejo el trailer de una una gran película que debieran ver todos los amantes del buen cine.Es de 1988 y, como no podía ser menos, de la factoría Ghibli. Como el "Viaje de Chihiro" o "La princesa Mononoke". Abstenerse los de llanto fácil

Transformación

Guía del viajero no precavido (IV)

O como recorrer Europa en 15 días visitando Suiza, Alemania, Austria, Hungría, Eslovaquia, Polonia e Italia. Más otros países, de paso.


By Cathan Dursselev, Naty Mutambo, & Maríadel Monrri Y ahora también Irenita


2º- Si no hablas inglés, lleva a alguien que lo hable o un móvil con tarifa plana y un amigo con poco sueño en España. Nunca se sabe que puede pasar. RECUERDE: Si es gaditano y no le entienden en Madrid, tampoco lo harán en Ginebra, cuide su acento: hable, al menos, castellano.


Aro, aro, ai espiquin wachinei tela de good, ¿guat no?, que yes, pisha, que ai espiquin, espiquin. yu no anderstan a mi.

Pues no. Así, querido viajero, no va usted a ningún lugar. Debe intentar entender aquello que le dicen. Debe saber, al menos, saber algunas frases claves:

-Where is the police?

Por si le roban, cosa que puede ocurrir, en cualquier callejón oscuro. Si no es capaz de llamar a la policía, evite esos lugares.

I want a Russian fillet

Esta frase tendrá dos acepciones dependiendo del lugar y la…

Nueva vida

Me siento cada día más estresado. No puedo vivir así. Tengo toda la vida planificada en los próximos años. Pero nadie cuenta conmigo, nadie me deja meter baza en el asunto. ¿No es mi vida? ¿Porqué no tengo voto en este entierro? que además, es el mío. Pero nada, por más que me oponga, no puedo hacer nada.


Voy a estudiar una segunda carrera, porque la Historia, que yo creía mi vocación, no lo es. Ahora mi vocación debe ser la de Veterinario, aunque yo a los bichos de lejos. Pero no solo eso, me voy a casar, si, antes de 2012, aunque ahora mismo estoy soltero y sin compromiso. Pero ¡que más da!, me casaré y el nombre de la mujer de mi vida empieza por ah.... va, para que decirlo. Además, tendré dos hijos, al chico le llamaré Sebastián, porque, supongo, ya tengo demasiados sobrinos llamados Javi, para tener otro más. Y a la niña –porque tendré la parejita- Martina, nombre muy castellano, por cierto.

Pero además, voy a dejar mi trabajo. Total, para lo que cobro. Y me voy a meter a camionero…

Flanes y caballos

Ya les he dicho muchas veces que me gusta pasear por el centro de Cádiz. Y el otro día caminaba por la calle Ancha, justo por la puerta de Quorum pensando en que libro iba a comprarme y si debía hacerlo. De hecho, últimamente me encuentro ante un grave problema: mi biblioteca crece a ritmo exponencial, pero el espacio para ella sigue siendo el mismo. Conclusión, en dos meses no tendré donde colocarlos. Pero no les voy a hablar de mis libros ni de mis problemas espaciales. No.

Les quería hablar de algo que vi en la calle, mientras caminaba tranquilamente. Algo que, otra vez, me trajo la sonrisa a los labios. Un hombre y su nieto paseaban felices. La sonrisa el abuelo era pareja a la del niño. Feliz con su gorro y su caballo de madera, de esos que solo eran un palo y la cabeza. Y recordé a mi abuelo, tirado en el suelo de la casa de Doctor Dacarrete, jugando a indios y vaqueros. Me acordé de mi primo en aquella misma casa. Con su gorro de vaquero y su chapa de sheriff. Yo llevaba plumas …

Kung Fu

Pensaba escribir algo sobre la muerte de uno de los héroes de mi infancia. No me perdía un capítulo, sentado en el suelo y apoyado en el sofá. Escuchando los sabios consejos del maestro en su búsqueda. Pero ¿saben? cada vez que intento poner algo acabo escribiendo sobre armarios, Tailandia y juegos sexuales. Descansé en paz, al menos se fue disfrutando.

La traición

Setsuna se encaró ante los hombres, que comenzaron a retroceder ante la presencia del ciego guerrero, cuya fama le precedí­a. Era un claro gesto que demostraba que aquellos que quemaban la ciudad habitaban en ella. Algunos dejaron las antorchas y echaron a correr ante la carga de Setsuna, pero algunos no tuvieron tanta suerte y cayeron al suelo arrollados por sus compañeros. Un grito sonó sobre todas las demás voces:

-Nuestro señor nos lo ha ordenado. Solo cumplimos las órdenes del señor As....rrgggggggg
-Silencios, cobarde


Evincar giró sobre sus talones al escuchar el segundo grito. Aquella voz le pareció conocida, aunque no era capaz de recordar dondeSetsuna reaccionó atacando al hombre, golpeándolo hasta la inconsciencia. Sabiendo que la salvación de aquel otro podría ser la clave para destapar la traición.

l hombre se encontraba fuera de sí­, tanto por el dolor como por la visión de aquel que habí­a intentando asesinarle, que ahora yací­a muerto junto a él. Por momentos, mientras la h…

La conferencia

Ya saben que trabajo en una biblioteca. Un trabajo tranquilo, a veces demasiado, pero que en otras ocasiones provoca momentos dignos de ser contados. Y me temo que ayer fue uno de esos días. Un día que comenzó con el aviso de mi amigo –y compañero de edificio- Lacueva:

-Quillo, que de pibones… no veas como está el edificio.

Y es cierto, había muchas modelos pululando y llevando nuestros ojos expertos a seguir pausadamente a las mujeres por el patio del centro… -Y por alguna extraña razón, al decir esto, me viene a la cabeza una ventana del seminario y una excursión de noruegas- Pero no se crean, nuestros ojos expertos seguían sus modelos, de ropa, no de cuerpo. Pero como ayer, que como ya es común en mí fue antesdeayer, fue un día de trabajo, ambos dos tuvimos que separarnos y dirigirnos a nuestros respectivos puestos de lectura y catalogación. Y allí estaba yo, en la segunda planta, cuando la puerta se abrio y el joven entró. Si yo hubiera sido femina diría que estaba de buen ver, com…

Guía del viajer no precavido (III)

O como recorrer Europa en 15 días visitando Suiza, Alemania, Austria, Hungría, Eslovaquia, Polonia e Italia. Más otros países, de paso.

By Cathan Dursselev, Naty Mutambo, & Maríadel Monrri … Y ahora también Irenita.

1º- Buscar un buen grupo de amigos. 15 días pueden acabar con cualquier amistad.

Algo fundamental para un viaje es elegir bien los compañeros del ídem. Piense que si la sola organización de un día de playa puede acabar con una amistad por unos metros aquí o allí en la abarrotada arena, quince días de inseparable viaje puede ser el fin definitivo de cualquier relación no del todo avenida.

En mi caso personal, recorré Europa con dos viejas amigas y una ni tan vieja ni tan amiga, pero que –por razones que solo existen en los cuentos infantiles- parece tan vieja amiga como el resto. Eso faciliatará, espero, que las divergencias divergentes sobre gustos queden aplacadas. Pero, queridos amigos, la presencia de las tres feminas me tiene acongojado –que siempre queda más educado …

Libros de autoayuda

No suelo hablar mal de ningún libro. Creo que cada persona puede sacar algo bueno de cada lectura, aunque otros no lo vean. Con los libros de Jorge Bucay debe pasar eso. Después de leer su Déjame que te cuente: los cuentos que me enseñaron a vivir me queda la sensación de haber perdido un tiempo que podía haber dedicado en cualquier otra cosa mejor. Coger caracoles, tal vez.

Nunca he sido mucho de libros de autoayuda, y esta obra me ha confirmado lo que ya sabía: no hay forma de entender a un argentino que se cree psicólogo, o filósofo, no sabría definirlo. Y Bucay ha logrado que diga algo que jamás pensé que llegaría a decir: el Gordo me cae gordo. Quizá lo que ocurra es que no necesito este tipo de libros. Quizá, para mí, la autoayuda tenga que llegar de otra forma, desde mi propio interior y no a través de palabras y cuentos, más o menos bonitos, pero que no me dicen nada que ya no sepa. O, al menos, no me aporta nada nuevo. O quizá, lo que ocurre, es que no necesito ese tipo de ayu…

Dar al-Tunn

Entre las leyendas recogidas en el siglo XII sobre Cádiz por Al-Zuhrí está la de Dar al-Tunn, o la casa de los atunes: “Estaba a la orilla de la Gran Cisterna. Esta tenía una puerta, por la que entraba un brazo de río. Había también allí un talismán que atraía a los atunes por el mes de mayo. La esposa del rey de San Pedro dijo a su marido: “Si abrieras una puerta en el ángulo de ese monte, le entrarían al río, desde el mar, dos brazos. Nuestra cisterna aumentaría entonces enormemente, y los peces y atunes del mar se meterían en ella”. El respondió: “No lo haré, pues no quiero que nuestro país quede cortado” Ella, entonces, le dejo unos días hasta que le dio el permiso de hacerlo así. Mando entonces a los técnicos y operarios que abrieran la entrada por donde hoy entran los barcos y barcas entre Rota y Cádiz, pero al encontrarse con el río llamado Guadalete, crecieron hasta casi cubrir el puente. El agua subió entonces en la ciudad de Cádiz, desbordándose y sumergiéndola. Y, por ello, …

Nuevos yacimientos

Me encontré con mi amigo en mitad de la calle. Venía riéndose solo y al verme me soltó un “todos los locos me tocan a mi”. Y, cuando le pregunté que le había pasado me contó una historia, esta:

Estaba en el trabajo cuando la secretaria me dijo que tenía una visita. Había dejado la hora libre, porque tenía una reunión con un autor después. Pero Ana me insistió que debía atenderlo. “Un historiador serio”, me dice. Y le deje entrar. Comenzó a hablarme de publicar su nuevo libro de investigación. “La Diputación ya me ha publicado alguno”, pero este tema es nuevo. Se trata de un descubrimiento sin precedente. Le hablo de un yacimiento magnifico en [---------------]. Una ciudad calcolítica. Además, tiene unos menhires magníficos, de cal”. En ese momento lo comprendí.... estaba loco. Todo el mundo sabe que la cal se deshace con el agua. De todas formas seguí escuchándolo, nunca se sabe que parte de verdad se esconde tras la locura. Mira Expediente X.

A lo que iba, de pronto empieza a hablarme …