Marca de Calidad

Saben, soy de buen comer. No puedo negar la realidad. Uno de los grandes placeres de esta vida es la de llenar el gaznate con buena comida y, a ser posible, hacerlo en buena compañía. Y lo cierto es que suelo hacerlo -llenar el gaznate- con bastante frecuencia y en diversos lugares. Tantos que al final he podido llegar a una conclusión irrefutable: la verdad que diferencia una venta de un ventorro.

Lo que convierte a ese lugar asqueroso y alejado de la mano de Dios, en un lugar digno en el que comer. Donde el cuidado y el esmero llega a todos los rincones y donde puedes saber qué lo que comes es lo que comes. Les hablo, por supuesto de la verdadera marca de calidad de las ventas a las que van. Únicamente han de entrar en el baño y, si tienen la suerte de toparse con él, sabran que están en buen lugar:




(ojo: no es una maquina de condones)



Comentarios

sempiterna ha dicho que…
Gracias a Dios que alguien más se ha fijado. Y espero que no sea una ironía. Jeje, por fin puedo comentar con alguien este invento. Besillos.
Cathan Dursselev ha dicho que…
No es una irónia, es algo sorpredente. Y me alegra que alguien haya echado un ojo y haya visto que NO es una maquina de condones.

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