¿Tornado?

Si es que no puede ser. Al final van a tener razón los agoreros y va a estar cambiando el tiempo. Ya les he dicho que paso una gran parte de mi vida en un lugar paradisiaco. Pero, ¡pardiez! que tanto se está pareciendo a esos paraísos caribeños que ahora hasta se tienen que evacuar hoteles, encerrando a sus clientes en los sótanos. Me imagino la escena.

-Fuae, quillo, que de viento
-Tequipuí, es una brisilla de na’
-Fuuu... 'ira, 'ira,.... ¡como se mueve la ventana!

Y justo cuando la ventana sale volando sobre la piscina, lanzando cristales sobre las mesas del desayuno, alguien grita:

-¡To' quisqui al sótano...!

Aunque lo cierto es que, en solo cinco minutos, desalojaron todo el hotel. Porque, las cosas como son, cuando hay que huir aquí somos competentes y hasta el desayuno se montó en el parquin subterraneo ¡se iban a saltar la comida más importante del día!.

Desgraciadamente el paso de lo que quiera que haya sido –tornado o “un jartón de viento fuerte”- ha dejado daños colaterales. El miedo entre los que vivieron, pero también la caída de arboles. Entre ellos dos pinos centenarios de casa de mi tía. Menos mal que eran las 8,30 de un domingo y no había nadie por la calle, porque si la leve brisa fue capaz de arrancar a los dos pinos de raíz ¿que no hubiera hecho con un par de niños?.... A mi no me hubierá movido ni un poquito, que para eso llevo kilos de lastre, pero dicen que un gato apareció subido a la chimenea de la Capilla....

Comentarios

mutambo ha dicho que…
lo del gato en la chimenea de la capilla...te lo has inventao?? jajajajaa que arte, illo....
Cathan Dursselev ha dicho que…
Yo jamás me invento nada... adorno la realidad a los "gaditano"
Versus Die ha dicho que…
quién sabe si el gato no se subió ahí porque quiso, cosa propia de los gatos xD
Cathan Dursselev ha dicho que…
Nunca se sabe hasta donde es capaz de subir un gato... menos si es un gaditano el que narra las aventuras del felino. **

Entradas populares de este blog

Nihil cognitum quin praevolitum

Corona o Reino de Aragón

Héroes gaditanos: Diego Fernández de Herrera