De poetas y poesías

Ayer fui a un encuentro poético. El organizado por la dueña del ático de los gatos en el Parque de los Toruños, en El Puerto de Santa María y si fui fue por escucharle a ella y Edu Flores, mi loco compañero en el exilio de Macondo y gran poeta (y ahí al lado tienen su blog para comprobar que no miento). Pero iba también con ganas de escuchar a otros de los que había oído hablar mucho y bien. Y me decepcionaron. Tal vez el problema sea mío, no lo sé. Pero de todos los que allí estaban únicamente mis dos amigos me parecieron reseñables. Otros pueden ser más “mediáticos”. O más reivindicativos. Pero sólo ellos dos trasmitían en sus letras. De las de Charo se han dicho muchas cosas. De las de Eduardo se dirán muchas en poco tiempo. Las de Eduardo son letras con fuerza. Habrá quién diga que no investiga, que no se arriesga, que no innova en ese mundo extraño para mí que es la poesía. Pero es que no le hace falta. Poemas como Lloras, como El repliegue, como otros muchos que pueden leer en su espacio demuestran que la poesía no necesita invenciones. Sólo necesita tocar los sentimientos de quién los lee.

Hay quién dice que la poesía es una necesidad del autor, que no importa si quien lo recibe lo entiende o no. Yo no estoy de acuerdo con eso. La poesía es y debe ser una forma de tocar el alma de las personas. De crear sentimientos, contradictorios incluso. Y eso lo consigue Eduardo. Sin necesidad de ponerse narices verdes. Sin necesidad de montar trenes humanos. Sólo con palabras.

Comentarios

Blanca Flores ha dicho que…
Comparto contigo casi todo lo expuesto en el post. No hay que reinventar continuamente para estar en la vanguardia. Hay que tocar al otro, pero también es necesario para el que escribe satisfacer las necesidades de hacerlo. Una buena conjugación brindan el resultado del que hablas. Un saludo.
Cathan Dursselev ha dicho que…
Hola Blanca, bienvenida.

Efecticamente es necesario que el que escribe satisfazga sus necesidades. Solo así las palabras cobran sentido. Pero,me temo, que a día de hoy algunos poetas en su intento de figurar, dejan al lado los sentimientos y tratan de divertir. No sé. Para mí la poesía es otra cosa.

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