Ir al contenido principal

El bache

El otro día me dio por ir a un bar solo. No soy mucho de hacer esas cosas. Irme a un bar, sentarme en la barra y pedir una cerveza. Pero el otro día tenía tiempo, estaba solo y me apetecía algo fresquito. Así que me fui a un bache, ya saben, un bar pequeñito, de esos de vejetes tomando coñac a cualquier hora del día. Y me dispuse a disfrutar del ambiente.

Sí, a disfrutar. Y si alguna vez han entrado en un bache, entenderán de que les hablo. Allí las conversaciones siempre son ricas. Se puede hablar de todo y con todos. No importa que no conozcas a la persona que tienes a tu lado. Puedes hablarle de política, de fútbol, de toros, del tiempo o de clonación de células madre. Que en un bache de todo se sabe.

El bache, además, suele estar lleno de humo, y eso hace que el ambiente sea más interesante y que las conversaciones cobren más trascendencia. Tanto que como me paso a mi.

-Que no Juan, que no tienes razón.
-Que sí, hombre, que ella de esto sabe. Si ha dicho eso seguro que es bueno.
-Pues a mí no me lo parece, pisha. Al final nos la van a meter doblada.
-¡Anda ya!.
-Esa tía no sabe na’ de na’.
-Que sí, pisha, que la he escuchado en la radio.

A estas alturas yo ya tenía el oído puesto. Y me preguntaba de quién estarían hablando ¿de Teofila Martínez? ¿de Bibiana Aído?....

-Es más, ha dicho que no hace falta reforzar nada. Que vamos a tirar para arriba y no nos parará nadie.
-Nos van a parar a todos- dijo un tercero- de que sino ibamos a estar en este cuchitril
-Si no te gusta, paga y largate, cojones- el dueño del bache, claro
-¡Dejarse de pamplinas, coño, que hablamos de cosas serias!

Definitivo, hablaban de ecónomia.

-Esto de la crisis es un bulo, Pepe- Lo sabía, de la crisis- Yo no me creo na’.
-Pero ella dijo la crisis será pasajera, que en un par de meses estamos en liguilla.

Claro, ZP había hablado de que nuestra economía era de Champion.

-Lo que tu digas, Pepe, la perra gorda pa’ ti. Pero yo no me creo na’. ¿Qué sabrá ella?
-Que sabe, joe, que no se pierde una.
-Anda ya, pisha. Desde cuando una mujer entiende de fútbol. El Cádiz está en crisis y al final, ya verás, que no subimos.

Debí suponerlo

Comentarios

sempiterna ha dicho que…
Jajaja, me veía venir el final.

Me gusta tu recorte de un bache. Muy descriptivo, me he hecho perfectamente a la idea de qué clase de sitio hablabas. Nunca los había llamado así, por aquí creo que no se dice, pero me ha gustado la nueva palabra que he aprendido.
Cathan Dursselev ha dicho que…
La verdad, no sé si se le llama así en otros sitios. En Cádiz si. Y, la verdad, es un término que siempre me gustó. Y me gusta a ir a sitios así. En serio, probar alguna vez....

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Héroes gaditanos: Diego Fernández de Herrera

En 1339 el rey de Ronda y Algeciras, Abdul Melek, decidió cercar Jerez de la Frontera, por entonces principal ciudad del bajo Guadalquivir (con permiso de Sevilla, cabeza del reino y, casi, de toda la Península). El príncipe tuerto –pues así apodaban al de Ronda- asoló la campiña jerezana y cerró su tenaza sobre la ciudad obligando a los vecinos de la villa a enfrentarse en desigual batalla. En aquellos años se encontraba en Jerez Diego Fernández de Herrera, que había estado cautivo varios años y conocía el idioma y las costumbres de los moros. Así que, bien por venganza o por ese heroísmo extraño que a veces surge en el corazón de los hombres, se presentó voluntario para adentrarse en el campamento enemigo y asesinar al príncipe tuerto. Disfrazado de moro cruzó el río Salado y se internó en el campamento enemigo, esperando que los jerezanos lanzaran un falso ataque que hiciera a los moros salir de sus tiendas y continuar la lucha. Al amanecer de esa misa noche, los de Jerez pusiero…