Ir al contenido principal

Con permiso

A veces las cosas más simples resultan tremendamente llamativas. Una simple tubería puede cobrar vida a través del ojo sabio de quien sabe. A veces, una simple foto levanta sentimientos adormecidos, acallados por la simplicidad de la vida. Lo más simple se convierte en lo más complejo. El recubrimiento de una tubería se convierte en viejas ramas de un antiguo árbol. Una tubería es ya por sí una rama de vida sin vida. Una rama que conduce la savia de nuestras casas para traer la comodidad.

Y, sin razón aparente, esa tubería me recuerda a una persona. Sabia y savia de vida. Que, como esa tubería, también se convierte en vieja rama que sustenta otras vidas. La mía, la de mis hermanos, la mis sobrinos que son sus nietos. No sé porque, pero al ver la foto de mi amiga, el rostro de mi padre viene a mi mente. El sabio callado que, en silencio aparente, con simplicidad y honradez, ha convertido su vida en savia para la mía. En ramales de viejas tuberías que guían mi destino y mi camino.


Así que, con permiso de la autora, esta foto me la apropio, pues la simplicidad de las cosas, a veces, esconden los más complejos pensamientos.


(Foto: Natalia Vazquez)

Comentarios

sempiterna ha dicho que…
Bonita reflexión y bonita foto.

Me gusta mucho cómo imaginas las ramas llenas de vida y esa relación con tu entorno y las ramas grandes que ramifican en ramas más pequeñas a continuación. De hecho, sólo tienes que ver un árbol genealógico

Yo te planteo otra visión, quizás un poco más científica o incluso arquitectónica. Hablo de la manera en la que las raíces de plantas y árboles crecen, alargándose buscando humedad. A veces llegan incluso a levantar tuberías de las casas cercanas y acerados. Esa idea también me es muy representativa de la vida cotidiana.

Un beso.
Cathan Dursselev ha dicho que…
Pensaba que estaba loco, pero no. Veo que no soy el único que en cosas mundanas es capaz de ver cosas tan diferente.

Aunque sí, mi visión es más genealógica. Deformación profesional, me temo.
sempiterna ha dicho que…
Locos nosotros?

Sí, la mía debe ser deformación profesional también, jeje.

Besillo.

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Héroes gaditanos: Diego Fernández de Herrera

En 1339 el rey de Ronda y Algeciras, Abdul Melek, decidió cercar Jerez de la Frontera, por entonces principal ciudad del bajo Guadalquivir (con permiso de Sevilla, cabeza del reino y, casi, de toda la Península). El príncipe tuerto –pues así apodaban al de Ronda- asoló la campiña jerezana y cerró su tenaza sobre la ciudad obligando a los vecinos de la villa a enfrentarse en desigual batalla. En aquellos años se encontraba en Jerez Diego Fernández de Herrera, que había estado cautivo varios años y conocía el idioma y las costumbres de los moros. Así que, bien por venganza o por ese heroísmo extraño que a veces surge en el corazón de los hombres, se presentó voluntario para adentrarse en el campamento enemigo y asesinar al príncipe tuerto. Disfrazado de moro cruzó el río Salado y se internó en el campamento enemigo, esperando que los jerezanos lanzaran un falso ataque que hiciera a los moros salir de sus tiendas y continuar la lucha. Al amanecer de esa misa noche, los de Jerez pusiero…