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Nino

Sólo tuve un abuelo, Nino. El otro, Pepe, murió cuando mi padre tenía poco más de 16 años. Pero mi abuelo Nino era un gran abuelo. De esos de película que se dedican a contarte cuentos cada noche. De esos que te dan la mano y juegan contigo tirado en el suelo. Con más paciencia que el santo Job. Con alegría, siempre sonriendo. Recuerdo a mi abuelo con una eterna sonrisa en sus labios, con su pantalón corto y sus calcetines blancos, recorriendo la parcela del chalet quitando mis juguetes y los de mis primos.


Lo recuerdo en Cádiz, cuando venía a recogerme en la parada de autobús para llevarme a su casa. Cuando paraba en una pequeña tienda de juguetes para comprarme coches en miniatura, o indios y vaqueros. Lo recuerdo sentado en el Bar Andalucía, junto a la ventana, con sus amigos mientras se tomaba algo. Lo recuerdo yendo de su mano a comprar churros en la Guapa cada mañana de sábado.


Lo recuerdo contándome sus historias. Convertido en mi héroe porque era el único amigo que tenía un abuelo que había luchado en guerras que ahora sé que sólo existían en su imaginación. El único que había salvado a la cabra de su unidad, mientras asaltaban una muralla en una ciudad que nunca existió. Que siempre existirá. Porque las historias, los cuentos que mi abuelo me contaban, seguirán siempre vivos en mí.


Hoy hace años de la última vez que lo vi. Nunca se quejó de encontrarse mal y sabía que yo quería ir a Roche aquel día, aquel puente, porque mis amigos estarían allí y yo querría jugar con ellos. La noche del viernes 26 de febrero se acercó a mi cama, me acurrucó, me contó una de sus historias y se acostó. Por la mañana mis abuelos no estaban en casa. Sólo una amiga de mi hermana. Dos días después, tal día como hoy, el corazón decidió que no seguiría latiendo. No importa. Siempre seguirá vivo. Como sus historias que hoy me empujan a escribir. Que quizá llevaron mis caminos a la Historia. Como su sonrisa, su alegría, su vitalidad y su recuerdo que siempre será imborrable.

Comentarios

Versus Die ha dicho que…
que bonito, es muy tierno, me da un poco de envidia, sólo he tenido una abuela y era un poco borde xD
Javier Fornell ha dicho que…
Tuve mucha suerte con mis abuelos, aunque quizá él, precisamente por ser como era, fuese el mejor. Con permiso de mis abuelas y sus miedos.

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