Ir al contenido principal

Carmen María

He conocido a una niña. Se llama Carmen. Tiene unos enormes ojos negros. Tan trasparentes que da miedo. Ojos alegres, pese a todo. Ojos que te llaman, que te dicen ven a conocerme. Puede que tenga cinco años. Tal vez seis. Pero sus ojos, en silencioso grito a través de la pantalla de mi ordenador, me hablan de mucha historia pasada.

Carmen tiene tres hermanos, y un padre que es bueno porque no le pega. Solo duerme el alcohol que consume. Su madre ha muerto y, al nacer, le dejó la peor de las herencias: SIDA. Carmen era una niña arisca, callada, hasta hostil. Tal vez incomoda por las muchas heridas sin curar que cubrían su cuerpo. Hoy es una niña alegre, con una enfermedad controlada y toda una vida por delante.

Sus ojos lo dicen todo: mañana seguiré viva, si no me mata la malaria o el cólera, si mi país sigue viviendo en paz, si no me secuestran para prostituirme, si no me casan con un hombre que me maltrate. Mañana seguiré viva si tú, que estás al otro lado del ordenador, me tiendes tu mano y me ayudas a crecer. Y yo creceré con ella. Carmen es una niña, con dos nombres: Carmen María, es mozambiqueña y está acogida por las hermanas salesianas.

Pero Carmen es África, nuestra vecina del sur, que crece en esperanza de futuro. Porque África también está enferma de SIDA, abandonada a su suerte por el resto del mundo, con miles de infecciones en su cuerpo lleno de heridas: guerras, hambres, sequías, inundaciones, corrupción, miseria, ... Pero que, igual que Carmen María, puede superar su enfermada. Que nos tiende su mano para que la ayudemos en un caminar, juntos.

Un pueblo –muchos pueblos- que no lloran su situación, que la acepta pero no se resigna. Que lanza un grito al norte. Que nos pide, a cada uno de nosotros, que busquemos a “nuestra” Carmen María, que la miremos a los ojos y, si somos capaces, le neguemos lo que nos pide. Que intentemos decirle no a su grito de auxilio, a su grito de esperanza. No podrán. No podremos.

El viernes hablé con unos chicos de un colegio sobre la celebración, hoy, del Día del Ayuno Voluntario de Manos Unidas. Cada uno de ellos pagará 4€ por un bocadillo. ¿Qué es eso? ¿dos cervezas?¿una entrada de cine? Ni eso. Con esos 4€ de cada alumno (son 800) se construirá una escuela en Ghana. Con esos 4€ de cada alumno se enseñará a más de 1000 jóvenes el próximo año, y cada año de aquí en adelante. Con esos 4€ estarán dando esperanza de futuro a muchos niños que, de otra forma, tal vez no la tuvieran.

Con esos 4€ cada niño de ese colegio estará cambiando el mundo. Estará agrandando la sonrisa de Carmen María y de otras muchas como ella. De otros muchos niños, con nombres y apellido, con sueños, con esperanzas y con poco futuro.

Y es que, si escuchamos ese grito y damos algo de nuestra parte, podremos cambiar el mundo.

Comentarios

sempiterna ha dicho que…
Muy bonito. Conmovedor. Es una realidad que sabemos, pero que no tenemos presente lo suficiente. Me ha recordado a cuando hacíamos en el colegio el día del ayuno voluntario. No me acordaba que era hoy y me apena. Creo que de pequeños se nos inculcan cosas importantes en valores, deberían inculcarse muchas más. Quizás tendríamos más consideración con esos "otros" mundos. Me ha gustado mucho el post.
Cathan Dursselev ha dicho que…
Lo cierto es que sí. Hoy es el Día del Ayuno Voluntario y esta noche en muchas lugares de España se celebrará la "Cena del hambre".

En Cádiz este año no lo haremos, tendremos una Oración para hermanarnos mas aún con nuestros hermanos del Sur.

Respecto a Carmen, no es la niña de la foto. Pero existe y la he conocido gracias a la salesiana de quien recibe el nombre. Me ha recordado porque entré en Manos Unidas. Y, como bien dices, muchas de esas cosas que me inculcaron de chico y que he dejado olvidadas en el camino.
Miau. ha dicho que…
Qué razón tienes, y qué bonita reflexión. A veces tengo la sensación de que vivimos como si África no existiera.

Yo estoy centrada en un proyecto de investigación teatral sobre Kenya, y tengo claro que trabajo y trabajaré para mejorar su situación.

Este verano tengo pensado ir por allí, y a parte de escribir espero poder dedicar parte de mis días a estar en un orfanato de niños con SIDA.

(Perdona mi intrusión y felicidades por tu blog...)

Kai.
Cathan Dursselev ha dicho que…
Kai (o Miau) nadie es intruso en este blog y menos cuando viene a recordar lo importante que es mirar al sur y ayudar en lo que podamos.

Y he de decirte, que me alegro que pienses ir y espero que lo hagas. En mi caso espero poder ir a América Latina el próximo año. Y, antes que tarde -y encuanto el maldito trabajo me lo permita- pediré una excedencia para marchar a África de voluntariado durante un año.

Es un sueño alcanzable, pero también una obligación moral.

Y bienvenida a este pequeño rincón.

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Elisa Serna -- Esta gente qué querrá

Llamaron de madrugada.
Toda la casa está en calma.
La madre les sale a abrir
arrebujada en la bata.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Preguntaron por el hijo.
El hijo duerme en la cama
y al oir las fuertes voces
de golpe se despertaba.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Lleva días sin hablar,
por las noches se inquietaba
esperando con temor
que una mañana llamaran.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

La madre nunca ha sabido
por lo que el hijo luchaba
y que en la Universidad
su compromiso afirmaba.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

No sabe cómo escapar,
el miedo le torturaba,
después de abrirse la puerta
él caerá por la ventana.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Hay momentos de tensión
nadie dice una palabra,
la madre que entra después
grita y llora desgarrada.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Llamaron de madrugada.
La ley una hora señala.
Muerto el estudiante está.
Fue un golpe al filo del alba.
¿Esta …