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Mostrando entradas de febrero, 2009

Nino

Sólo tuve un abuelo, Nino. El otro, Pepe, murió cuando mi padre tenía poco más de 16 años. Pero mi abuelo Nino era un gran abuelo. De esos de película que se dedican a contarte cuentos cada noche. De esos que te dan la mano y juegan contigo tirado en el suelo. Con más paciencia que el santo Job. Con alegría, siempre sonriendo. Recuerdo a mi abuelo con una eterna sonrisa en sus labios, con su pantalón corto y sus calcetines blancos, recorriendo la parcela del chalet quitando mis juguetes y los de mis primos.
Lo recuerdo en Cádiz, cuando venía a recogerme en la parada de autobús para llevarme a su casa. Cuando paraba en una pequeña tienda de juguetes para comprarme coches en miniatura, o indios y vaqueros. Lo recuerdo sentado en el Bar Andalucía, junto a la ventana, con sus amigos mientras se tomaba algo. Lo recuerdo yendo de su mano a comprar churros en la Guapa cada mañana de sábado.

Lo recuerdo contándome sus historias. Convertido en mi héroe porque era el único amigo que tenía un abue…

La calle Nicaragua

La calle Nicaragua es una de esas calles de Cádiz que es más calleja que calle. Estrecha y con poca luz, dudo que alguna vez el sol haya rozado su adoquinado suelo. Está situada en una esquina de la plaza Candelaria, junto a la calle Santiago. Ahora, cuando la recorro, mis sentidos parecen engañarme y llevarme a una época pasada. Cuando la calle olía a serrín y madera recién cortada. Por alguna extraña razón, aquella calle, sus olores, me evocan a Cádiz. Pese a que nada tiene que ver ese peculiar olor a madera con nuestra ciudad marinera.

Pero, cuando estoy lejos y huelo a madera, barniz y serrín, la mente me retrae a muchos años atrás. A aquella calleja oscura y sus carpinteros. A la mano de mi abuelo, que me recogía de la parada de autobús en Canaleja y me llevaba a su casa en Doctor Dacarrete. A infancia, a calles llenas de niños jugando en plazoletas limpias y sin rejas. Al Parque Genovés, a la Alameda. Olores que nada tienen que ver con aquella calleja. Pasajes de una vida pasada …

El escupitajo

El Cabeza era propenso a encontrarse con todos los líos del colegio aunque no los buscase. Y aquel día fue uno de esos días donde es mejor no asomarse a la barandilla de la escalera. Donde estábamos por cierto. Era en el edificio nuevo, el de “los mayores”, donde estaba la biblioteca del Colegio Guadalete y los cuatro grupos de tercero de BUP y COU. Nosotros estábamos en tercero y esperábamos pacientemente el momento de entrar en clase.

Una voz corrió en ese momento entre los alumnos.... ¡Que viene el Padilla!... ¿quién era ese? Se preguntaran. Y ese era el director del Colegio, casi tan temido como el Porras, el anterior. Y el grito que partió de su garganta al entrar en el edificio nos paralizó a todos. El Cabeza asomó la ídem por la barandilla, con la firme esperanza de saber que ha pasado.

-Le han escupido en la Cabeza....
-Killo, que te va a caer el muerto...- una voz, carraspeó a mi lado, D. Enrique, el profesor de matemáticas, nos miraba sin decir nada, indicándonos que saliéramos…

Civismo en carnaval

Ya pasó el sábado grande de Carnaval y la noche, sin duda, ha dejado una huella imborrable en la ciudad. Noche grande, de fiesta, de diversión y, por supuesto, de civismo. Que raro era ver a alguien orinando en una esquina. No, la gente hacia pacificas colas ante los urinarios públicos para evacuar los fluidos antes consumidos. Nada de alcohol, por supuesto, todo el mundo con su Kas Naranja o su botellita de agua.

Las calles limpias, como los chorros del oro, eran baldeadas y limpiadas de basuras cada poco tiempo. Solo los papelillos y las serpentinas llenaban el ambiente, cargado de coplas de carnaval por doquier. Que bonito Carnaval, que bonita está mi Cádiz y esas cosas que se cantan.

Y es que ya se sabe, en Carnaval nada es lo que parece.

Caza Mayor

En este blog no se habla de política. Pero la caza es otra cosa. Yo no soy partidario de hacer daños a animalitos indefensos, aunque el mantenimiento regulado de los cotos es necesario para el buen mantenimiento de nuestros bosques. Por eso, que alguien vaya a cazar no me parece mal del todo. Pero eso sí. Si todos somos iguales ante la ley, todos debemos serlo. Yo no puedo ir a cazar -ni creo que fuese- porque no tengo licencia para matar. Pero, si la tuviera en Andalucía, sé que no me puedo ir a Palencia a cazar sin sacarme la correspondiente licencia allí.

Así que no entiendo porque el Ministro si puede hacerlo y, además, puede hacer caza mayor en un coto de caza menor sin que nadie diga nada. Y eso sin hablar de su compañero de montería, el estrella mediática de Garzón. Mucha caza, pero poca vista.

Al final, el ministro ha sido victima de su propia cacería. Ni el lamentable estado de la justicia en España. Ni la huelga de jueces. Ni un Código Penal que es el hazme reír de todo el rei…

Los últimos en enterarse (1995)

Hoy quisiera rendirle un homenaje sin cachondeo
a una cosa tan simple y tan humana
como es el tirarse un peo,
porque forma parte de nuestra cultura
alzar la pierna y adoptar esta postura
algunos dicen que el peo es un acto cochino
pero to el que se pee se queda divino.

El peo no distingue clase sociales
porque se pee Felipe González
Michel y Donato,
quedan en la memoria peos con mucha historia
quien no conoce en Cai
el famoso ventorrillo del Chato.

Los peos son también mia que bien
como los buenos vinos de las bodegas
tenemos el oloroso
y también el cremoso
y otros tienen solera pa regalar,
y a que ser un malaje pa no sumarse a este homenaje
pero si homenajeas por favor apunta pa allá.

Yesterdays (1999)

Aunque diga Blas Infante
andaluces levantaos
perdón que no me levante
pero estoy mejor sentao.

Bueno vi a poner de pie
vi a dejar de tonterÍas
venga una dos y tres
que bonita Andalucía.

Vamos a ponernos serio
que vamos a cantar el himno
los andaluces queremos
volver a ser lo que fuimos.

Lo que fuimos antiguamente
pobrecitos y vasallos
siervos de terratenientes
y de chulos a caballo.

Si este pueblo se disparata
con la boda de un matavaca
y la niña de una duquesa,
si este pueblo se le arrodilla
a una espada y a una mantilla
este pueblo me da vergüenza,
menos rollos de verdes mares
de campiñas y de olivares
que asi luego nos luce el pelo.

Casta,
después te ponen la serie
de Emilio Aragón con sus castas
y aparece en el más ínfimo escalón
de su estrecha jerarquía
el servilismo mamón
de las marmotas de Andalucía.

Los Pavos Reales (2004)

Popurrí

La historia comienza el día
que la reina de Castilla
con pasión se enamoró,
de un muchacho inteligente,
buena gente, competente,
una persona excelente,
elegante y guapetón.
Lo de menos es que era el rey de Aragón…

Aunque ella no sabía ni leer ni escribir,
luego demostró la historia que sabía latín.
‘Pal’ estudio nunca es tarde,
ella puso de su parte
y al cumplir los treinta y uno…
se leía sin ayuda el “misho uno”.

Y ya en la luna de miel,
Isabel cogió a Fernando
y pasaron ‘to’ la noche
tanto monta, monta tanto.
Todo el Reino de Aragón
entró dentro de Castilla…
hasta la campanilla.

De este matrimonio nace,
de entre otros hijos, Juana La Loca,
que por su forma de ser
la pobre iba de boca en boca.
Ella que era ‘mu’ beata
y le tiraba lo religioso,
hasta que llego ese día
y conoció a Felipe El Hermoso,
y a la llamada de Dios… Juana le colgó.
Se casó muy feliz,
pero al poco tiempo después
le daba en la nariz
que Felipe le era infiel.
Se escuchaba en palacio “que viene Felipe”
culito a la pared….
Y ya se dio cuenta Juan…

Carnaval y más

Bien sabe Momo, que no comparto su divino gusto por el Carnaval. Pero como dios y gaditano que soy, en estos días andaré con mi mortales pies por el centro de la vetusta ciudad de Balbo. O lo que es lo mismo, esos amigos que mi humana presencia tiene en el mundo terrenal, arrastran mi cuerpo mortal por las atestadas callejas locales. Siguiendo a ilegales chirigotas ataviadas con percheros, ahora, comparsas de moda, después. Mientras Momo, mi colega del Olimpo gaditano, se ríe de mí desde su atalaya de la Torre Tavira.

Por eso, en estos días en los que no me encontraré cerca de mi divina morada virtual, no puedo más que dejarle algunas de esas letras que llenaron de ritmo las calles, plazas y teatros de nuestra ciudad trimilenaria. Perdónenme los que, como yo, no gusten de eso. Pero escuchen lo que en ellas se canta, porque, entre otras cosas, podrán aprender Historia de España. O, porque no, la grandeza de nuestra Andalucía. Y como hay cosas hermosas y mundanas, que siempre merecerán t…

Blancanieves

En época de exámenes mis padres me recluían y en casa y no me dejaban ir casa de los abuelos. Decían, no sin razón, que sino hacia nada en casa menos allí. Así que aquel año, y ya a que los resultados no estaban siendo del todo los previstos, ni siquiera insistí en ir. Me quedé en casa, pensando en la suerte que tenía el Hetero disfrutando de los carnavales mientras que yo tendría que disfrutar de las magistrales clases de historia del Piru.

El lunes, temprano, salí para el colegio. Con mi carpeta bajo el brazo y cara de pocos amigos. Entre otras cosas porque mis amigos, o al menos el grupito de insurgentes de la calle Doctor Dacarreta, estarían dormitando en sus casas tranquilamente. Porque, para serle sinceros, ninguno de nosotros era muy carnavalero, más bien usabamos las fiestas para jugar al rol en casa de uno y otro. Por eso, cuando estaba tranquilamente en la parada me sorprendió ver al Hetero en la acera de enfrente. Se acababa de bajar del autobús y cruzó corriendo la calle, …

No lo entiendo

No lo entiendo. Debo estar haciéndome viejo, o yo que sé. Pero no lo entiendo. No entiendo que una persona pueda hacer daño a la persona que ama. No entiendo que una relación de menos de un mes con menos de 17 años pueda considerarse una relación. No entiendo que la madre una niña de 14 años meta en casa al novio de ésta, de 20 años. No entiendo que lleva a unos amigos a encubrir un asesinato brutal. No entiendo a esa gente que se acerca al borde del Guadalquivir para “ayudar” al rescate del cuerpo sin vida de una chica que jamás debió acabar allí. A esas personas que esperan su minuto de gloria ante una cámara de televisión mientras ojean el río con la esperanza de ver surgir el cuerpo de la chica del agua.
No entiendo demasiadas cosas de esta sociedad en la que vivimos. Tal vez porque mis padres me educaron de una forma concreta, en valores cristianos que me han dado la perspectiva moral suficiente para distinguir entre el bien y el mal. Entre lo normal y lo anormal. Tal vez porque es…

¡Fiesta!

Ocurrió. Sí. Ocurrió. No sé siquiera si debería contarlo. Pero lo haré. Aunque, por una vez, no fuese yo el protagonista directo de la historia, la viví en primera mano. O en segunda oreja, si se quiere. Nosotros no hicimos nada. Nos fuimos al chiringuito de la Loma, aquel que ahora es un restaurante o algo parecido. Pero que, en aquella época, abría toda la noche.

Como otras muchas noches fuimos en turno. Algunos en coche, otros andando por la playa. Era un paseo corte. No llegaba a la media hora. Yo fui de los primeros en llegar, con Gaby y el surfero, creo. Cuando ya llevábamos un rato en el lugar, sonó un teléfono, no recuerdo de quién. Era las “niñas”.

-¡Tíos!, no veáis la pedazo de fiesta que hay en la playa. Un montón de gente. Venirse, venirse.

Hablamos entre nosotros, pensando en irnos para la fiesta, cuando volvió a sonar el teléfono.

-No es una fiesta, no es una fiesta…. ayudadnos.
Los llantos de nuestras amigas nos pusieron en marcha. Por la playa, en su búsqueda como un grupo …

Los Goonies

Llevo una semana hablandoles de la amistad. Y hoy, domigo, último de estos días de exaltación del compañerismo, terminaré hablandoles de una película. Podría hablar sobre cualquier otra, pues son muchas las cintas que tratan sobre la amistad. Pero he elegido está porque sí. Porque Cocom se la sabía de memoria y era capaz de repetir el dialogo integro. Porque la he visto muchas veces con mis amigos. Tal vez porque se estrenara en una época en la que ya empezaba a disfrutar con ese cine (1985) o, porque no decirlo, me gusta.

Me gusta porque habla de un tipo de amistad que sí conocí. De esa amistad de la infancia que, todos saben, algun día desaparecerá. Porque la vida es cruel con los amigos, pero más aún con los niños. Los Goonies nos habla de ese momento. De ese instante en el que todos se dan cuenta del final de una etapa. Cuando la especulación y los campos de golf (que no sabremos de esto en España) amenza la tranquila vida de la pandilla. Ese último fin de semana juntos se convier…
No. En este blog no se habla de amor.... enamorados abstenerse.

Extraños amigos

Robbel corrió por las murallas, recorriendo con la mirada la barbarie de la guerra. Escuchando cada grito, cada rugido, como si fuera el último de los muchos que había escuchado Frikigard. Se detuvo en su carrera al observar el pendón de Asoka sobre la casa de Mot. En mitad de la batalla el tiempo se paró y el guerrero miró al pasado. Recordó como había conocido a Hathaltoy. Recordó la primera impresión que el vampiro había dejado en él. Al conocerlo no pensó que aquel ser, escondido bajo una rica túnica azul azabache, pudiera ser el temible matusalén que era. Pero no le sorprendió la realidad. Frikigard le había enseñado que nada era lo que parecía en aquella ciudad, y que la apariencia nunca escondía la verdad.

Aquel matusalén, de rostro juvenil y pelo cano, parecía más un estudioso que un guerrero. Y, sin embargo, mostró en mil batallas el poder de su espada y su brazo. El mismo Robbel lo había comprobado luchando mano a mano con el Hijo de Caín. Drow y vampiro mano a mano, espalda…

El archienemigo

En la vida todos tenemos amigos. Algunos más, algunos menos. Pero, por lo menos, todos podemos decir que tenemos un amigo. Aunque sea, como mi novia o mi divinidad, imaginario. Lo que no todos podemos decir es que tenemos un enemigo a perpetuidad. Un archienemigo que nos trae por la calle de la amargura, y al que dispararíamos a bocajarro a la primera oportunidad que se diera. Y yo, que tengo un archienemigo de esos, aunque jamás le dispararé porque mi pacifica existencia me lo impide, se lo bonito que es.

Ya sé que dirán que es imposible hablar de belleza en una enemistad. Pero lo es. Porque la enemistad congenita nos hace mejores. Nos hace intentar ser mejores que nuestro defenestrado archienemigo que, en no pocas ocasiones, comenzó siendo amigo. Mi archienemigo es quién es. No lo diré. Compartimos mucho y fuimos amigos un tiempo, un par de años. Pese a que otros con los que también hice amistad me recomendaron que no me acercase a él. Sin embargo lo hice, y algunas de sus historias…

Exaltación cósmica

Dicen que una de las fases del borracho es la exaltación de la amistad, y como en mi caso parece ser que vivo en una continua borrachera cósmica, esta semana me ha dado por exaltar la ídem. La amistad, no la borrachera. Y si ayer les hablaba de una vieja amistad que se entrecruza en mi vida hasta hacerla inseparable la una de la otra. Hoy les voy a hablar de otros amigos. Del resto, del “grupo”. De los grupos en mi caso. Porque he tenido la suerte de tener varios grupos.

Uno nació en la urbanización. Son esos amigos que siempre están aun sin estar. Que pueden pasar meses, años, y todo seguirá igual. Recuerdos de mucho tiempo pasado juntos, que siguen vivos hasta hacernos un grupo superior a cualquier otro. Un grupo con rostros afables, amigables, amistosos. Un grupo sin maldad, siempre feliz. Ese grupo, los Coco, Naty, Bea, Hispi, Juan, Ale, Juanma, Marcos, Carlos, David, Irene, Dani Guerra, Dani el alemán y Dani, Antonio el sevillano, Alvarito, Marta, María, Beita, Nacho, el vasco,…

20 años

La vi el otro día por la calle y me sorprendí de mi reacción. En mi mente aún la veía como aquella niña pequeña que correteaba por la parcela de su casa mientras nosotros jugábamos al fútbol. Aquella cría a la que vi crecer casi desde que nació. La hermana pequeña mi amigo. Y, ahora, de pronto, aquella niña era una mujer en toda regla.

-Tío, tu hermana… ¿no tenía 15 años?
-Killo, mi hermana tiene ya 19 años.
-¡No jodas!

Pero sí, aquella niña ya tiene 20 años y yo me he sentido viejo. Viejo porque conocí a su hermano Cocom antes de que ella naciera y porque me he dado cuenta de lo que eso significa. Significa que hace 20 años que conozco a mi amigo. Un amigo que es mucho más que un amigo. Un amigo que es casi un hermano, sin el casi.

20 años de confidencias, de silencios, de abrazos, de lloros, de amistad en el más amplio sentido de la palabra. Muchas veces he envidiado un tipo de amistad que veía en otros. Esos amigos de película que lo hacen todo juntos, toda la vida juntos. Sin darme cu…

Guía rápida del viajero no precavido

O como recorrer Europa en 15 días visitando Suiza, Alemania, Austria, Hungría, Eslovaquia, Polonia e Italia. Más otros países, de paso.


By Cathan Dursselev, Naty Mutambo, & Maríadel Monrri


¿Se han planteado alguna vez realizar un largo viaje, en pocos días y poco dinero? Nosotros sí. Este es el plan de viaje que nunca saldrá correcto, preparado por tres amigos y futuros compañeros de viaje. La suerte está echada y las discusiones a la orden del día. Día a día, poco a poco, las cosas se abren camino. Y como camino es el que nos queda por delante, publicaremos una guía, la nuestra. La de tres gaditanos dispuestos a viajar por Europa con más ganas que dinero y muchos meses para planearlo.

Pero descuiden, cualquier cosa que vean no tendrá pareció alguno con la realidad. Al final, en agosto, acabaremos perdiendo un tren que dé al trasto con nuestro viaje. Mientras, lo organizamos y lo mostramos para aquellos que deseen compartir nuestro trayecto o, simplemente, prefieren que otros trabaje…

El asedio

La situación en los últimos tiempos se habí­a tornado caótica en la ciudad. Desde la primera aparición de los lobos en los barrios bajos muchos rumores habí­a corrido de boca en boca. El primero de ellos, el más factible y fiable, hablaba del comienzo de una guerra largamente aparcada. Muchos decí­an que drows y vampiros por fin habí­an alzado las armas, y que a la ciudad solo le quedaba contar con el favor de los dioses, todos, para salir indemne de la situación.

El asalto de una caravana del Conde Askanter en las afueras de la ciudad pareció reforzar la idea, más aún cuando el propio Robbel indagó sobre lo sucedido sin poder llegar a conclusión alguno.

Para colmo, los lobos seguí­an atacando la ciudad, pero ya no solo caí­an drows bajo sus garras: hombres, enanos, elfos... todo el que estuviese cerca de sus garras era pasto de sus colmillos. Y ni Hathaltoy ni Askanter parecí­an dispuestos a mostrarse en estos momentos. Lí­deres de vampiros y drows, pero ocultos en las sombras de sus c…

Carmen María

He conocido a una niña. Se llama Carmen. Tiene unos enormes ojos negros. Tan trasparentes que da miedo. Ojos alegres, pese a todo. Ojos que te llaman, que te dicen ven a conocerme. Puede que tenga cinco años. Tal vez seis. Pero sus ojos, en silencioso grito a través de la pantalla de mi ordenador, me hablan de mucha historia pasada.

Carmen tiene tres hermanos, y un padre que es bueno porque no le pega. Solo duerme el alcohol que consume. Su madre ha muerto y, al nacer, le dejó la peor de las herencias: SIDA. Carmen era una niña arisca, callada, hasta hostil. Tal vez incomoda por las muchas heridas sin curar que cubrían su cuerpo. Hoy es una niña alegre, con una enfermedad controlada y toda una vida por delante.

Sus ojos lo dicen todo: mañana seguiré viva, si no me mata la malaria o el cólera, si mi país sigue viviendo en paz, si no me secuestran para prostituirme, si no me casan con un hombre que me maltrate. Mañana seguiré viva si tú, que estás al otro lado del ordenador, me tiendes tu…

El tornado gaditano

El fin del mundo se acerca. El clima está cambiando y hasta tenemos tornados en la ciudad… fiuuu que de viento ¿no?. Los colegios, cerrados. Las facultades, cerradas. Mi trabajo, cerrado pero conmigo dentro porque soy masoca y me fui a trabajar. A la hora en la que escribo esto (las 18.08h) el viento no ha hecho acto de presencia, pero las calles se encuentran casi tan vacias como las colas de altas en la Seguridad Social.

Pero la cosa es que la guasa ya ha corrido por las calles y los foros. La prensa contraataca. Diario de Cádiz avisa de tornado desde las 2 de la tarde e invita a los gaditanos a quedarse en casa… y eso han hecho casi todos. Pero La Voz de Cádiz advierte: el anuncio de un tornado imprevisible causa el caos en Cádiz. Y así debe ser.

Tanto caos que yo, que podía haberme quedado en casa como cualquier gaditano normal, me he venido al trabajo. Pero como el edificio está cerrado y ningún investigador que se precie saldrá a la calle, aprovecho para escribir esta segunda enta…

En pocas palabras

“Cuando como nueces, siento ansiedad en los dientes”

Estresada ardillita gaditana.

¡Eh, Balbo, ladrón!

¡Que poco cambian los tiempos!

Dice el Filosofo Rancio que hay muchos mentirosos en nuestra sociedad actual, que tenemos muchos políticos con la mentira por montera. Pero esto no es nuevo. Desde la más antigua antigüedad los poderosos se han aprovechado de los débiles.

Y "la pintada" encontrada en el teatro romano de Cádiz así lo demuestra. La más antigua de las quejas localizadas en nuestra ciudad. Nada menos que del siglo I a.C. y nada menos que contra los Balbo. La gran familia local, uno de cuyos hijos entró en Triunfo en Roma -el primer no romano que lo hizo, por cierto-. Que aportó capitales a Cesar en sus campañas. y le acompañó al senado romano. Contra ellos, los grandes señores de la vieja villa gaditana, algún anónimo artesano grabó una maldición en piedra que nos ha llegado hasta hoy:

¡Eh, Balbo, ladrón!

¿Leerá algún arqueólogo dentro de miles de años un "¡Eh, Teo, shorisa!" escondido bajo el sillón presidencial del salón de plenos?

Me temo que no. En eso sí…

El titiritero sin gracia II

Rectificar es de sabios, dicen. Y yo soy dios, ya lo saben. Así que no yerro jamás. Pero bueno, para que mis mortales fieles no digan lo contrario. Y en honor a la verdad, que defiendo por encima de la mentira que no sea mía. Intereconomia ha reconocido que le han colado un montaje con el vídeo del payaso. Y repito, sin menospreciar, porque hacer reír es una de las profesiones más dignas y hermosas de este mundo.

Pero eso no le quita valor a lo dicho esta mañana. Me parece que hay cosas con las que no se deben hacer bromas. Y menospreciar a una persona -becaria o no- en una broma y dejar que corra como realidad me parece rastrero. Más cuando el objetivo final es aumentar la audiencia o atacar a una cadena rival que jamás podrá hacerle sombra a ese gigante bebe que es la Sexta.

Ahora bien, no me retracto, tampoco, de lo que pienso de Wyoming. Me parece un gran comunicador y humorista. Desgraciadamente ha dejado atrás las entrevistas donde gana mucho. Pero sigo pensando que es un "ps…

El titiritero sin gracia

Reconozco que no soy seguidor del Intermedio, aunque alguna vez lo he visto. Sí seguí a Wyoming en otros programas como Caiga quien Caiga o el Peor programa del Mundo. Pero eso se acabó. No sé si la grabación emitida por “Más se perdió en Cuba” (Intereconomia TV) es real o una broma del payaso –sin menospreciar- de la Sexta. Pero, en mi caso, ha logrado que jamás vuelva a ver nada de este señor. Si es cierto se demuestra la catadura moral de este pseudo-progresista metido a millonario. Si es falso, si es una broma de los programadores, demuestra muy mal gusto.

En una sociedad donde el mobing existe, donde las mujeres siguen cobrando menos, donde los becarios son maltratados día sí, día también… no es entendible una broma de este tipo. Sin lugar a dudas, y sea broma o realidad, Wyoming debería caer del Olimpo televisivo. Después de esto debería dejar el programa y largarse a su casa a meditar sobre la imagen dada, sobre como debe tratarse a las personas -ganen lo que ganen, sean becari…

Yo & Facebook

Saben, llevo un tiempo pasando por el Facebook, esa red donde todo ser humano que se precie debe tener su lugar. Y estoy descubriendo muchas cosas de mí. Allí dentro están muchos de mis amigos que, preguntados sobre mí por el propio cerebro central del invento, han hecho una verdadera radiografía de mi ser.

Según ellos, mis amigos, soy narcisista y reconroso. Un boludo que se pone irritable cuando está bajo presión. Tal vez por las ladillas, porque oígan, de eso también tengo aunque no sé dónde. Dice otro que soy sexy, pero me alegra saber que mis amigas no desean que les haga un strip tease, con lo que me quedo más tranquilo al saber que mi amigo está borracho en el momento de contestar a la pregunta… aunque nunca se sabé. Pero, bueno, por otro lado soy un ser sociable y no influenciable, así que no importa que ellas no quieran, si yo quiero, acabaré haciendolo solo por darle vida a la fiesta.

Pero hay más. Dice el cerebro central de Facebook que soy el maestro Roshi (Mutenroi, para lo…