Diario de una ninfomana

Ya les he dicho algunas veces que soy raro. Y amante de los libros. Y, además, tengo amigos que son casi igual de raros que yo. Eso ha provocado que varios de nosotros, en nuestra locura transitoria, hayamos creado el club de lectura “Quememos a Reverte” (Arturo no Javier). Y no tanto porque sus libros sean malos –no todos lo son, solo aquellos que realiza por “encargo”-, ni por su prepotencia y antipatía natural –no, al menos, yo que recibí un plato de jamón de su parte por dejarle un trozo de barra en el Veedor-, sino porque, en el fondo, odiamos su capacidad de llegar a los demás a través de la letra escrita. Y, porque negarlo, somos unos catetos de provincias con aires de snob madrileño.

Pero a lo que iba. Hemos fundado este club de lectura y antifans y, en nuestro snobismo, hemos decidido comenzar las lecturas con Diario de una Ninfomana, de Valerie Tasso. Y, si les digo la verdad, el nombre no le hace justicia al libro. No habla de una persona enferma por culpa del sexo, habla de la soledad. De la falta de cariño y de la búsqueda de la felicidad por cualquier medio. Y, me temo, refleja muchas características que están vivas en la sociedad actual: los encuentros casuales, la búsqueda de la pareja ideal, la dominación que una persona puede ejercer sobre otra necesitada de cariño…

Pero no es solo la busqueda de Val, también de Raquel –su mejor amiga y opuesta a ella-, de Pedro –el cliente enamorado- y hasta de Jaime –su pareja-. Y, lo más curioso, es que esa búsqueda queda reflejada en Felipe, el vecino que crea historias para animar la vida de sus clientes. Ese esa es la cuestión: el aburrimiento vital. La falta de una razón para vivir. Tal vez, esa pequeña entrada en el diario de Val muestre una de las mayores verdades del libro: la soledad que reina en la sociedad actual, donde la familia, el amor verdadero, la pareja para toda la vida, los amigos –de los que casi carece Val- han dejado paso a otros valores más materiales: el dinero, la búsqueda de una mejor posición social, un mejor trabajo, un mejor coche…. que, en el fondo, no significan más que la perdida de esencia humana. El fin del hombre para convertirse en el EGOISTA. La sociedad del YO por encima del TODOS.

Comentarios

snake ha dicho que…
Me encanta el lenguaje soez de Perez-Reverte
Cathan Dursselev ha dicho que…
Sus columnas son de las mejores que se hacen en este país, sobre todo porque no se corta la lengua. Pero eso no quita...
Anónimo ha dicho que…
El único libro que merece la pena de Reverte es la Sombra del Aguila. Depués se creyó un divo, un ser superior que podía insultar a quien quisiera. Reverte es un imbecil

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