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Baile de sombras

Actaeon, escuchó las palabras de Robbel, ignoró al loco de Blood, y sin mirar a ninguno de los dos, comenzó su ataque, casi desapareciendo de las posiciones que tomaba, hasta caer en medio de un pequeño grupo de esqueletos. El Garou se quedó unos segundos quieto, observando a los no-muertos que le miraban desde las cuencos vacías de sus ojos. Un gruñido áspero se elevó junto al viento. Ya era hora de que comenzara la batalla.... Se irguió, usando como soporte sus gruesas extremidades inferiores. Ahora el Lupus era un ser de estatura similar a su forma antropomorfa normal, solo que en su forma bestial. La espesa saliva, blanca y brillante como la nieve, se vertía por entre sus dientes cayendo sobre la árida tierra con un pesado sonido.

Los esqueletos seguían en sus posiciones, rodeando al Garou, cuando segundos después todos elevaron sus huesudas manos hacia el lupino, que cerró fieramente sus puños al punto de abrir heridas en sus palmas. La sangre que corría por sus dedos.

-¿A qué esperas, elfo?......- Gruñó en mitad de la batalla dirigiéndose a Robbel
-¿Una invitación? - Después de hablar palabras, el drow se movió a una a gran velocidad, dejando una pequeña estela de llamas marcando su recorrido. Con una potente estocada descargo sus dagas a los primeros enemigos que tuvo a su alcance. Su voz resonó por encima del tumulto- ¡QUE EMPIECE EL BAILE DE SOMBRAS!

Actaeon avanzaba a la par que destrozaba esqueletos. Desde el cementerio se tenía acceso a muchos sitios de Frikigard. No podía dejar de pensar en el hecho que hubieran iniciado su ataque en aquel lugar. Temiendo que otras fuerzas aprovechasen los túneles que recorrían toda la urbe para atacar a los ciudadanos.

Va!, que hago pensando en esos ilusos humanos......no merecen mi esfuerzo, pero aun así he sido creado y criado bajo las leyes gaianas, y estas nos dictan una verdadera y única misión..... El lupino seguía dibujando sobre el aire y con sus dedos índice y mayor, cruzados entre sí, figuras muy lejanas a ser entendibles, pero de las cuales podía deducirse que eran una especie de sellos o runas solo visibles cada ciertos segundos.


Era extraño ver como el Garou danzaba dando de piruetas, giros y volteretas dibujando, aquellas extrañas figuras, al igual que era algo difícil de entender como los esqueletos caían mientras hacia el cielo se elevaban unos pequeños destellos grisáceos muy claros.


Los muertos parecí¬an remitir en número, mientras cuatro vampiros se afanaban en mantener levantada la tropa, ante la embestida de los héroes. Uno de los vampiros se dirigió hacia Quarión, mientras otros dos fijaban su vista en Robbel.

Pero no eran los únicos que sufrían problemas, pues todos los frikardienses se vieron pronto rodeados por guerreros sin miedo a una muerte de la que ya habían vuelto. Setsuna y Derk vieron como hombres de rostro putrefacto les rodeaban. Y como Actaeon lograba desembarazarse de todos aquellos que se acercaban a su figura, que resaltaba sobre las demás.

Sin embargo, el cuarto vampiro, que dirigía el ataque de las tropas que caían casi sin oponer resistencia ante las espadas de los hombres, no se dirigió contra el licántropo, por contra comenzó a reír mientras observaba el cielo. La noche seguía oscura, pero en el horizonte se reflejaba el rojizo color del fuego. Aquello había sido una pequeña distracción, dañina sin duda pues algunos no-muertos comenzaban a adentrarse en los callejones de la ciudad. Pero una simple distracción. Fuera de las murallas comenzaría a verse la verdadera situación.

Allí, más allá de las defensas, un ejército había avanzado lentamente. Desde diferentes lugares y en pequeños grupos, los hombres se habían acercado hasta las puertas de Frikigard, en el último año las tropas habían llegado, asentándose aquí o allí y no siempre cerca de la ciudad. Parecía que todo se hubiera preparado meticulosamente, y así había sido. Las tropas se habían reunido en torno a la ciudad, los campos cercanos estaban siendo quemados y el campamento enemigo estaba siendo levantado. El sitio de Frikigard estaba comenzando en la oscuridad de la noche.

Comentarios

Actaeon ha dicho que…
Es increible lo distinto que es el leer la aventura en forma de prosa. Deberias sacar un libro Hat xD....OIbviamente, despues, a repartir las ganancias jajaja xDDD

Un saludo
Cuidate ^^
Cathan Dursselev ha dicho que…
jajaja... buscaremos editor.. ¿no hay ninguno que me lea?, ejem, ejem....
Actaeon ha dicho que…
Simple, envia mail a las editoriales como Salamandra o Emecé xD....En una de esas...
Cathan Dursselev ha dicho que…
Naaa... soy más egocentrico, yo quiero que vengan a buscarme a mi blog

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