La muerte de Filosofía y Letras

Definitivamente la Universidad de Cádiz ya no es lo que era. En mis tiempos los pasillos de Filosofía estaban llenos, los patios estaban llenos, las aulas estaban llenas y hasta el bar tenía clientela a cualquier hora del día y la semana. Se escuchaban risas y cantos, voces gaditanas que rompían el silencio de las aulas. Había vida, surgían iniciativas estudiantiles. En aquellos años nació Ubi Sunt?, pero también volvió a la vida la tuna y otras asociaciones como GEPUC. Vieron la luz nuevas revistas como Filosofía y Letras –hoy difunta- y asociaciones como AIGAD –más que difunta en la UCI-.

Pero hoy la Facultad es distinta. Recorres los pasillos recordando tal o cual anécdota. Señalando el lugar donde pasabas las horas, o las clases en las que se dijeron barbaridades. Recordando a los amigos y compañeros dejados atrás. Recordando la belleza de nuestras compañeras, sin caer en la falta de nuestra propia belleza.... interna. Intentando escuchar voces gaditanas y cánticos felices, y solo oyendo acentos extraños.

Filosofía y Letras se ha convertido en un lugar donde muchos alumnos están por tener un título que les permita opositar, pero no por vocación. Solo unos pocos ven las Humanidades como lo que son: la puerta a la cultura, a la civilización, a la evolución social al fin y al cabo. Pero son pocos, muy pocos. Porque ahora lo que más hay son Erasmus. Estudiantes que vienen de cualquier punto del mundo buscando el sol y la playa, el ambiente y la gente. Pero que no aportarán a nuestra sociedad más que el dinero dejado estos años y, eso sí, el mantenimiento de nuestra Casa Madre. Pero eso no es futuro para la UCA, ni para las Humanidades, ni para Filosofía y Letras, ni para Cádiz que se convierte en un campamento de invierno para extranjeros en cuanto comienza el curso universitario.

Pero aún, y como la pequeña aldea gala de Asterix, queda esperanza en un pequeño reducto de raras avis culturales. Individuos que se sienten implicados en lo que estudian, que comprenden el valor de las Letras, más si cabe en esta sociedad de la informática y el sms. Tal vez todos los que hemos pasado por aquellas viejas paredes tengamos algo de culpa en lo que hoy pasa. Tal vez debiéramos implicarnos en recuperar lo que es y siempre han sido las Humanidades. Tal vez debiéramos acudir a los centros escolares y, usando nuestra mayor arma que es la palabra, convencer a los bachilleres de la importancia de las Letras. Convencerlos de las salidas profesionales que las Humanidades tiene más allá de viejos tópicos superados.

Sólo así no tendremos que rezar un Réquiem por ella.

Comentarios

diego ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Nihil cognitum quin praevolitum

Héroes gaditanos: Diego Fernández de Herrera