El caos del genio

Ya les hablé hace tiempo del despiste de los genios. Permítanme que les hable hoy de otro supuesto desordene que afecta a los que, como yo, superamos genéticamente -¡genialmente habría que decir!- la mediocre media intelecutal de la gran mayoría de la humanidad. Les hablo, por supuesto, del orden caótico. En mi caso, ese orden caótico no supone ningún problema, porque mi intelecto superior, casi divino, es capaz de encontrar un patrón lógico en el micro caos de mi ambiente cercano. Pero esto no es así en todos los casos. Por ejemplo, a ese otro genio, y bloguero y sin embargo amigo, que es Gades Noctem no le ocurre lo mismo. Su caos es solo suyo y encontrar un patrón lógico en él puede acabar convirtiéndose en factor de riesgo para la salud mental de los que trabajan a su alrededor. Ayer mismo pude comprobarlo. Como sabén, y tal vez porque el trabajo requiera una divinidad por la necesidad de ser omnipresente cuando quienes debieran estar presentes están ausentes, he heredado un trabajo de mi bloguero vecino. Y entre los fundamentos principales de mi labor -antes suya- se encuentra la de montar una exposición con hermosos y artísticos lienzos y esculturas. Pero hete aquí que al montarla, siguiendo los patrones de mi diábolico némesis, nos encontramos que los cuadros enviados resultaron no ser los seleccionados o, por ejemplo, que alguno estuvo a punto de colarse por la face.

Pero que se le va a hacer... es lo que tenemos los genios, casi dioses algunos, diablos traviesos otros: unos repartimos serenidad, otros –en su infinita y perversa maldad consentida- buscan acabar con la paciencia del más sufrido de los mortales e, incluso, inmortales como yo. Pero no se apuren por esos problemas. Lo mejor es intenar localizarnos juntos: su perversidad queda aplacada por mi bondad. Su capacidad de alterar por la mía de irradiar serenidad. Y es que, juntos, conformamos el dios perfecto.

Comentarios

Jose Joaquin ha dicho que…
Os quejáis por vicio... ¿que sobraban algunos cuadros? ¡Mejor que sobre a que no falte! Jajajaja
Cathan Dursselev ha dicho que…
BUenoooo.. que un poco mas y el tercer premio lo exponemos en Barcelona....

Entradas populares de este blog

Nihil cognitum quin praevolitum

Corona o Reino de Aragón

Héroes gaditanos: Diego Fernández de Herrera