El pijama

Llevaba queriendo ver la película del niño del pijama desde su estreno, pero por una cosa o por otra hasta ayer no pude ir. Tengo que decir que me gusta el cine. No soy un entendido, simplemente me gusta ir, aunque les aseguro que no me verán jamás en una película iraní en versión original subtitulada. En inglés o francés, a lo mejor, más allá no creo.

Pero a lo que iba. Ayer fui a ver la del niño del pijama. Había escuchado que, como aquella otra de la Vida es bella, ésta suavizaba el dolor de los campos de concentración a través de los ojos de un niño. Y es posible. En no pocas ocasiones una sonrisa tierna acudió a mis labios ante la inocencia de Bruno, pero no es menos cierto que esa inocencia convertía en más duras las imágenes que el espectador veía, conociendo su significado. Y que, finalmente, recordaban el dolor y la barbarie cometida en aquellos campos.

Ahora me toca leerme la novela, aún conociendo el final y el desarrollo de una historia que ya conocía. He oído mucho sobre ella, y la tengo junto a mi mesa, esperando a terminar Un mundo sin fin para comenzarla. Pero, de todas formas, estoy seguro de que, ni por asomo, creará en mi los sentimientos que Un saco de canicas dejó en mi adolescencia: la historia de real de un joven judío francés y su huída del genocidio nazi que, quizá por primera vez, me hizo darme cuenta de cuanto dolor es capaz de provocar el hombre.

Pero ya les digo, hay quién dice que el niño del pijama les recordó a la Vida es bella, para mí está más cerca de Hijos de un dios menor, donde el dolor y la inocencia van de la mano en la cruda y violenta realidad que afectó, y afecta, a nuestra sociedad europea. Aún hoy hay quienes levantan la mano y gritan llorando la muerte de aquellas ideas que jamás debieron permitirse, y sueñan con rememorar un holocausto donde, como le ocurré a Bruno, nada es lo que realmente es. Que se niega, se silencia, por un fin mayor que, ahora, tiene como víctimas a los imigrantes. Por eso, películas como esta debieran servir para evitar que se olvide lo ocurrido.


Comentarios

Winston Smith ha dicho que…
Perdi tiempo y dinero viendo la película. No transmite tan bien como el libro las sensaciones, y mira que no era dificil.. El libro está mucho mejor.

Un saludo
Cathan Dursselev ha dicho que…
Siempre están los libros mejor. Un libro permite trasmitir pensamientos, estados de ánimos,ilusiones, que una película solo puede dejar entre veer si sus actores son realmente buenos.

Pese a todo, te aseguro, que he visto películas mucho peores últimamente, como "Reflejos" en la que no paré de reír aunque se suponía era de terror.

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