Puede estar pasando

El otro día se produjo una cadena de mails entre mis amigos de Las Calas. Las noticias se repetían: el hormiguero iba a tener una segunda generación de hormigas. Y como a mí me gustan este tipo de cosas pero más aún reírme de todo, decidí emular al programa de Tele Cinco “Puede estar pasando” y enviar un mail:

Bueno, en vista de que todos están dando hermosas noticias de sus vidas. He de daros una noticia bomba. Había pensado mantenerlo en silencio, pero creo que no tiene mucho sentido ya que, aunque todo se vaya a hacer en la más estricta intimidad, mis amigos tenéis derecho a saberlo:

En un par de meses me casaré, será en Cádiz, por lo civil y no habrá más invitados que la familia. Las razones de la boda: dos. Gemelos para ser exactos.

Antes que nadie me juzgue después de las palabras dichas por mí este verano. Hay cosas que tienen que quedar claras: ella es la mujer de mi vida, aunque no vinieran los dos niños, seguramente nos hubiéramos casado más adelante, en cuanto aprobase mis oposiciones. Y los niños serán bien recibidos, en caso contrario -y con mi oposición- siempre hubiera podido abortar.

En segundo lugar, una noche loca la tiene cualquiera. No me gusta salir a beber, pero no soy un santo varón. Y ese día se demostró. En fin, el hormiguero crece.

pd. Cocom, serás el padrino de uno... prepara el dinero para el banquete...
Y ahora, a dormir y coger sueño.

Lo más curioso de todo es que casi nadie envió una respuesta dudando de la veracidad de la noticia. Es más, hace unos años esta misma broma se lanzó al viento, pero por mi amigo Peter y contra Cocom. A través del messenger le dijo que me casaba, que había dejado embarazada a una niña y que su padre me obligaba. Inmediatamente Cocom me llamó por teléfono.

-¿Es verdad lo que me ha dicho Peter?

-Claro- a todo esto, como se imaginaran, yo no sabía que le había dicho Peter.

-Entonces ¿te casas?

-Si, claro, que remedio- en ese momento, la broma que mi amigo había comenzado en Escocia, cobraba forma en Cádiz.

- Pero, tío, ¿que has hecho?

- ¿Tu qué crees?... el alcohol, tío, que es muy malo.

Lo peor fue que Cocom no dudo que aquello fuese real, como tampoco ahora lo han dudado muchos. Alguna llegó a preguntar, dudando, porque mi humor era capaz de esto y más. Pero, al final, mi experimento salió como esperaba: mis amigos creen que soy un borracho hipócrita, y que el día menos pensando dejaré embarazada alguna incauta. Mientras, seguiré riéndome de caras que no he visto pero he imaginado y, tal vez, algún día, avise de que no me he casado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Nihil cognitum quin praevolitum

Héroes gaditanos: Diego Fernández de Herrera