Ir al contenido principal

Acarajotado perdio

Normalmente escribo las entradas de este blog con algo de antelación. Me he acostumbrado a ello y así cada noche, a las 0:02 aparece mi entradita diaria. Eso no quiere decir que no escriba a diario. Lo hago, sí, pero para dentro de un par de semanas. Menos los fines de semana, que me siento vago y busco música, poesía (o ambas cosas) y frases cortas.

Pero hoy si he escrito para hoy. Porque resulta que hoy es lunes, y yo llevo todo el día convencido de que es miércoles. Y me hubiera acostado sin haberme dado cuenta si alguien no me lo comenta. Y es que, amigos míos, últimamente ando acarajotado. No sé las razones (puedo intuirlas, pero se quedaran para mí y no las comentaré aquí) pero aún así, me resulta extraño.

Ayer jugó el Cádiz en casa (y ganó 3-0, por cierto), así que hoy tenía que ser lunes, o domingo. Además, esta mañana he ido al Obispado (donde echo una manita por amor a Dios, que no al arte), así que tenía que ser o lunes o jueves, pero no miércoles. Es más, he ido a ver a mis sobrinos por la tarde, así que solo podía ser lunes o sábado, porque de martes a jueves trabajo por la tarde, y los viernes se van con sus padres a la calle. Así que no podía ser lunes. Y para más inri -nunca mejor dicho-, ayer fui a misa de 8...¡coño, hoy tenía que ser lunes!. Para colmo, solo veo dos series en la televisión: El sindrome de Ulisses (que ayer dijo adios definitivamente) y los Hombres de Paco. Ulisses lo echan los domingos y lo vi ayer. Y el inspector Miranda y sus hombres van los miércoles. Y hoy no estaba programado en A3... así que no puede ser miércoles.

Y yo, sin embargo, sigo convencido de que hoy es miércoles. Definitivamente, algo me está acarajotando más de lo normal y eso, ahora que vuelvo a estudiar mis oposiciones, no está bien. Tendré que hacer algo... ¿el qué?


Por cierto, como verán, éste hoy del que les hablo es ayer. Pues hoy es martes. ¿No se lo he dicho?. Estoy acarajotado perdio

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Sin comentarios

En este blog no se come por comentario, de hecho eres libre de expresar lo que quieras y opinar lo que quieras mientras no insultes a nadie que no sea yo. Y, quizá, algunos os preguntéis a que viene esto cuando precisamente no son muchos los comentarios que se leen en estas páginas. Y es que no hace referencia a este rincón, sino a esos otros en los que los comentarios son censurados por llevar la contraria al dueño del garito, mientras se permiten insultos fáciles a cualquiera que pase.
Por aquí pueden pasar, comentar si lo desean o no hacerlo si es lo que prefieren. No importa. Lo único que importa es mantener la libertad de expresión en esta red de redes que nos une a lo largo del planeta. Aquí y en todos los demás lugares es nuestro deber defenderla.