A los Marabunteros


Marabunta era mi grupo de amigos, ya lo he dicho alguna vez. Este verano el grupo mostró su momento más amargo. La desaparición de lo que fuimos. Las viejas hormigas que, pese a estar en la urbanización, no saludaron a los amigos. Pese a todo, Irene -que aquí es Irina- en su infinta bondad propusó una nueva reunión de amigos. En Madrid, para que los del norte no tuviernan excusas para no asistir. Pero Dani (que aquí es Gabi Paz) dijo que una mierda, que mejor al sur. Que somos de aquí. No me pude resistir a contestar y, como cada vez que ocurre cuando se habla de mis amigos de la infancia, me puse serio. Por eso, hoy apareceran nombres reales, situaciónes reales. Y una seriedad que no suele ser normal en mí. Esto es una constetación a un mail, pero sé que algunos de los que no leen esos mails si leen estos blogs. Por eso, para ellos, os dejo mi respuesta. Mañana, espero volver mañana y no dejar abandonado esto otro mes, volveré a ser yo. O Cathan que no es más que otra parte de mi yo bipolar.



Pues si, la verdad es que Dani tiene más razón que un santo -agnostico- Intentemoslo una vez más, en Roche, o en Cádiz. Al fin y la cabo es el sol de Roche, la luz y la sal de esta tierra la que nos conformó como grupo. Está claro que ya no lo somos, que la vida nos lleva por caminos diversos, pero no debemos olvidar que el origen de todos ellos -lo que, en parte, ha determinado lo que somos- nace de un mismo lugar. Puede que para la gente de Madrid, o del País Vasco, esto no sea tan así. Pero los que vivimos aquí todo el año formamos una comunidad que debe estar por encima de las distancias o los años. Yo soy rochero más que gaditano. Mis amigos, mis experiencias vitales más importantes, mi vida, en definitiva, no sería nada sin Antonio, Natalia, Bea, Hispana, Alex, Juan, Carlos, Dani, Nacho, Nieves, José Ramón, Jaime, Pablo, David, Irene, Paula, Almundena, Armando, Miguelón, Javi Gala, Dani Romero, Marcos, Oscar, Teta.. y seguro que me dejo a muchos.

Porque con ellos crecí, me cogí mis primeras borracheras, me enamoré primero de alguna de ellas (que no de ellos), crecí jugando con ellos al fútbol, al rol, cazando marcianitos en los bosques de Roche, viajando a Conil en bici a comprar revistas porno que guardabamos en el campo de motocrós, o viendo pelis -porno ^^- en casa de Alex (esa Moana mitica que sacó José Ramón de vete a saber donde), las primeras escapadas, los primeros viajes, confesiones bajo la sombra del frontón. Yo soy lo que soy gracias a este grupo de gente. Son y serán parte de mi vida. Y, si alguno, no quiere contestar a los mails, que no lo haga, pero que guarde el mío y mi telefono, porque si algún día necesita algo de mí solo tendrá que llamar y me tendrá.

Porque lo que vivimos juntos nos hizo ser las personas que hoy somos. Porque solo con vosotros yo soy yo, sin circunstancias, solo yo. Porque puede que ahora llegué a la playa y me vaya a la media hora porque ya no aguanto historias de borracheras y de con quién se ha acostado cada cual la noche antes (a ver, chicos, el sexo es parte de la vida, es algo natural, no es necesario echar las campanas al vuelo por algo que hasta yo -si quisera- podría tener sin muchos problemas), tal vez porque cada uno ha madurado por su lado. Porque yo me he centrado en la Historia, en irme de exposciones, al cine o al teatro antes que irme a ligar por las noches. Tal vez, porque, prefieron un mal libro a un buen botellón. Porque soy diurno, y gordo, friki, católico, cadista, y sobre todo raro para mi edad. Lo sé. Mi cara dice que tengo pocos años, pero mi espíritu hace mucho que llegó a la adultez. Eso es algo que todos sabemos y que no vamos a cambiar.

Dani se ha currado la web durante mucho tiempo, y no merece la pena. No, porque pocos son lo que han pasado por esas páginas en años. No, porque, como ya dije hace tiempo Marabunta ha muerto. Pero, como historiador que soy, no puedo más que mirar atrás y recordar lo que fuimos, porque solo así, sin olvidar que fue Marabunta, puedo entender que soy ahora. Porque mis amigos son los que son y porque, pese a todo, pese a haber conocido a muchas personas, cuando alguien me pregunta quienes son mis amigos respondo, casi de carrerilla: Antonio, Natalia, Bea, Dani, David, Irene, Carlos, Hispana, Marcos, Alex, Juan...tal vez porque sean con los que más relación tuve en los últimos años, tal vez porque a algunos (como a David o Antonio) durante años los consideré mis hermanos, esos a los que se puede elegir y no se imponen. Tal vez porque alguno de ellos ha aguantado mis peores momentos sin retirarme la sonrisa de los labios. Porque, aunque no existieran excusas, ni razones para perdonar mi forma de actuar, lo hicieron. Solo por ser amigos. Solo por amistad. Para mí, eso, es Marabunta. Amistad. Da igual cuanto tiempo pase, cuanto cambiemos, donde nos lleven nuestras vidas, nuestros trabajos, la Guardia Civil esposados, en el fondo. Somos amigos como solo lo pueden ser aquellos que se criaron juntos, que crecieron juntos, cuyas vida estan entrelazadas por finas lineas, pero tan resitentes como las galerias de una gran hormiguero.

Por eso, os digo, intentemoslo una vez más.... donde sea. Mejor en el sur. Pero hagamoslo. Aunque solo sea, para recuperar nuestras agendas telefonicas.

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