El Inicio de todo

07/07/2008

No soy mucho de escribir en blog y estas cosas. Más que nada porque mi vida no tiene nada de diferente a la de otros muchos y porque, además, no creo que a nadie le interese lo que me pase cada día. No me gustan esas historias que cuenta la gente en sus páginas. Eso de ir diciendo que hago cada día, quién me gusta y qué me gusta de las mujeres. Qué no soporto en los amigos, o cual es mi color preferido. Y como no me gustan esas historias no las contaré aquí.

Prefiero recordar lo que me pasó antaño, cuando aún era un jovencito imberbe de quince años o menos y por mi mente no pasaba presentarme a unas oposiciones. Mis aventuras y desventuras en el colegio, con los amigos, en la urbanización donde veraneaba en mi burbuja de rol y playa. Las primeras borracheras cuando aún se permitía beber en la calle y no en botellodromos. Y, porque no, aquellas cosas que se me vengan a la cabeza día a día. Si es que soy capaz de venir por aquí a diario y, más importante aún, si hay alguien al otro lado de la pantalla que crea que merece la pena pasar a leer mis historias, mis anécdotas o mis pajas mentales, que también las habrá.


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