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De fotos

Hoy vuelvo mis ojos a ella, la niña sin nombre que cambió mi vida hace más de 11 años. No sé que razón me lleva a eso, pero cada cierto tiempo necesito mirar esta imagen. Recordar su dura historia y su sonrisa sincera. La verdad que se esconde tras esos ojos. Quizá al mirarla lo que hago es recordar qué y quién soy, y al suerte que tengo por ello. Quizá me arrastre de nuevo a la tierra, me centre en el mundo y me recuerde que no soy el centro de nada y que mis problemas, por graves y profundos que me puedan parecer, son una nimiedad en el mundo que habitamos.

O, quizá, simplemente, sea el anhelo de volver a la India, de volver a ser parte del todo, de volver a sentirme vivo en plenitud.
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Huye

Llora a través de la noche, tratando de correr para huir de la oscuridad que llena los días. Lágrimas sangrantes surcan su rostro con el salado sabor del que sabe que solo la muerte es el destino. Y huye. Corre como alma que lleva el diablo sabiendo que solo hay una ventana entre su salvación y su pesar. Lo sabe, sabe que, como cada noche desde hace muchas noches, el viejo del sobre, el que tiene negras las alas, el corazón y la levita, volverá a buscarlo. Y le dirá: hazlo.
Y sabe que no sabe cuánto más podrá aguantar. Cuanto tiempo tendrá fuerza para anclarse a la cama y no correr hacia una falsa salvación. Y llora, a través de la noche, para huir de la oscuridad que llena su corazón desde el mismo día en que todo se partió. Desde aquel aciago momento en el que todo llegó a su fin. Y lucha, lucha por evitar sentir lo que siente, por evitar amar como ama a pesar del dolor que le causa.
Y huye. Huye de sí mismo, huye de los demás, huye de ella aun aferrado a ella. Por que ella, con sus…

"Sharp Objects", una grata sorpresa

Llevo mucho tiempo casi sin leer, curioso para alguien que ha crecido entre libros; pero los ritmos de vida me han llevado a ser incapaz de sacar las mismas horas que sacaba antaño para terminarme los libros y, también, me ha vuelto tiquismiquis y ya no me vale todo. Ahora, si algo me aburre, lo dejo y paso a otra.

Pero, sin embargo, eso no me pasa con las series. En ella he encontrado un refugio a ese tiempo de asueto mental que todos necesitamos y me ha permitido toparme con grandes series en ese inmenso mundo de las plataformas. Seguramente, debería hablar de Chernobyl (maravillosa en todos sus sentidos), pero si una me ha marcado estas semanas ha sido Heridas abiertas (Sharp Objects). Una historia aparentemente simple que se va transformando y te mantiene alerta hasta el último segundo (literalmente).

Además, y esto se agradece, es una miniserie autoconclusiva, de capítulos cortos y cargados de intensidad. Con historias duras que se cruzan con el regreso a casa de una joven perio…

Telarañas

A veces nos enredeamos en nosotros mismos, creando telarañas de las que somos incapaces de escapar. Hilos invisibles que se enredan en nuestras almas y aprietan tan fuerte el corazón que su roce parece gritarte ¡muere!
Esos mismos hilos se lían con los hilos de otros, creando nudos e intersecciones de caminos que te alejan de tu propio camino. O que te apartan del otro para, de pronto, atraerte al otro.
Y es que, para nuestra desgracia, no somos los únicos con dominio sobre nuestra existencia. No lo vemos, pero entre las sombras siempre hay hilos que, como si fueramos marionetas, nos mueven. Pero esos hilos no se anudan a los dedos de ningún tiritero; son movidos al de los corazones de quienes nos rodean.

De inspiraciones

El otro día encontré, por casualidad, una imagen totalmente pixelada. En ella se veía una mujer robusta, de rostro y mirada dura, en el centro de una sala. Tras ella, un niño la miradaba entre asustado y atemorizado. Pero si algo captó mi atención fue otra figura, velada y escondida, que pendía de una soga tras una ventana enrejada. ¿Quién era aquella mujer y qué había pasado con ese niño? Ya saben, la curiosidad que llama. Así que compartí la imagen por mis redes sociales, en las que cuento con suficientes frikis de la Historia como para conseguir respuesta.

Dicho y hecho.

La mujer de marras es Sofía Alekséyevna, regente de Rusia entre 1682 a 1689. Una mujer de armas tomar y que me ha llevado a comenzar un nuevo relato. Y es que, en ocasiones, la inspiración llega de dónde menos se espera. Unido, eso sí, a que vuelvo a escribir (por gusto) después de muchos años.

Petrarquismo

Y cuando cae la noche, el valor se convierte en pavor; y los sueños en un ave de alas blancas. Alejándose. Cargando con tu alma y tu alegría. Portando tus anhelos  y tu valor.

Y, entonces, el pavor se convierte en terror y la muerte deja de ser el final.

Llenar el mundo de risas

Estamos en días de enfrentamiento. Es triste ver como las calles, las redes y el mundo en general, se llena de etiquetas negativas que buscan atacar al otro. Ese otro que piensa diferente, que busca algo distinto o que quiere a quien creemos que no debería. Y eso hace que nuestro mundo se emponzoñe y que la basura creada llene corazones hasta ennegrecerlos del todo.

Y yo no termino de entenderlo. No comprendo como dejamos que el odio se acumule en nuestras almas hasta hacernos caer en el mal. Durante años, he tratado de combatir a las malas palabras con la sonrisa y la risa. Ahora, más que nunca, hay que extender esa idea. La idea de que siempre es mejor una risa que un grito; un abrazo que un puñetazo; un alago que un insulto.

Debemos llenar el mundo de buenas personas que tratan de ser mejores personas. Debemos recordar hasta que punto de maldad es capaz de llegar el hombre, para evitar caer en los horrores pasados. Dice la Biblia "Bienaventurados los limpios de corazón, porque…